No hay ninguna benevolencia en la escritura sino más bien un terror: sofoca al otro, que, lejos de percibir en ella una donación, lee una afirmación de dominio, de poder, de goce, de soledad. De ahí la cruel paradoja de la dedicatoria: quiero regalarte a cualquier precio lo que te asfixia.
(Roland Barthes, Fragmentos de un discurso amoroso, Buenos Aires, Siglo XXI, pp. 98).
0 responses so far ↓
There are no comments yet...Kick things off by filling out the form below.
Leave a Comment