a) El resentimiento ajeno suele ser, en la mayoría de los casos, insondable. Que se lea bien: no digo injustificado. Escribo: de causas imposibles de determinar.
b) El pequeño campo periodístico-cultural es el ambiente más propicio para que este tipo de pequeños rencores nazca, crezca y se desarrolle. Extraña excepción de la cadena evolutiva natural: nunca, nunca, mueren.
c) ¿Alguien comprenderá alguna vez el verdadero valor de la palabra trabajo, sobre todo cuando va relacionado con el modificador ajeno? ¿El esfuerzo que hay puesto en cada decisión?
d) Respuesta evidente: ver punto “a”.
2 responses so far ↓
1 OmarG // mar 3, 2009 at 22:50 pm
Lo importante es seguir escribiendo, construyendo. La mediocridad ajena debe quedar atrás no encima de los hombros. Hay que escapar a los pseudolíderes negativos (me gustó eso del gerenciamiento estratégico, le dan nombre a los larvas).
Igual, no te hagas problemas, está comprobado que Ñ no existe.
2 ceci // mar 5, 2009 at 12:49 pm
el resentido al herir profundiza cada vez más su herida narcisista (esa es la pequeña venganza de la presa del odio)
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