“Las antologías de jóvenes narradores que circulan en nuestro país no dejan de ser un objeto cultural fascinante y cargado de paradojas. Ninguneadas por los sectores más establecidos de la derecha literaria, estas apuestas funcionan como testigo no sólo de ciertos imaginarios sociales captados de modo casi instantáneo, sino también de la obsolescencia de la idea tradicional de canon. Si el canon legítimo se muestra cada vez más impotente para exportar su sistema de valores hacia el lector, las antologías responden con un canon de las afinidades electivas. Y traen consigo una advertencia: frente a la digitalización de la palabra escrita y a la sobreproducción de escrituras (y de antologías), la idea de “algunos quedarán, otros no” resulta cada vez más pueril.”
Buena lectura y puesta en contexto de Hernán Vanoli, a partir de una antología fallida (al fin coincido con alguien…).
8 responses so far ↓
1 Ojo // mar 17, 2009 at 19:28 pm
Guarda, que más allá de criticarla le puso un 8… ¿Los problemas que señala sólo restan 2 puntos? ¿Las ganas de publicar en una editorial suman 4 o 5?
2 OmarG // mar 18, 2009 at 8:36 am
Me parece que exagera Vanoli: la izquierda literaria no establecida tampoco convocó a un paro activo y movilización para la lectura, pro-agotamiento en librerías y aireado voceo de los autores de todas las antologías.
Los tiempos de un libro no son los de la aparente instantaneidad de un blog.
Igual, falta bastante objetividad, un poco de autocrítica no le viene mal a nadie: tampoco la derecha literaria establecida está realizando una campaña en contra de las antologías. Bah, por ahí la intercalan en la marcha contra la inseguridad.
3 Hoy les toca a ustedes « el fantasma // mar 18, 2009 at 9:24 am
[...] subraya Maxi Tomas algo de Vanoli, que bien pasa por una puesta en lugar, pero también exagera un gesto de sobrevaloración [...]
4 Fer // mar 18, 2009 at 9:54 am
El puntaje lo pone el editor, no el crítico, si es que con ese análisis así puede llamárselo. Mezclar la literatura y la política es un tanto pelotudo. La política en literatura va por otro lado, no por las filiaciones partidarias de lectores o autores.
Por otro lado, no leí la antología ni creo que lo haga, pero me parece que el mayor valor que tienen es la de hacer circular autores. Vamos al caso de la antología que sí leí y es La Joven Guardia: el nivel a mi juicio no es muy bueno, pero varios de esos autores, gracias a esa antología (y otras que vinieron después) y por supuesto a ellos mismos, vieron sus posibilidades agrandadas para publicar. Y más alla que no me pareció un gran libro LJG, qué mejor que haber sido un disparador para otros buenos, para que se hable de literatura. Ojalá que esta anologia latinoamericana, como otras, pueda servir para algo similar.
5 Julieta // mar 18, 2009 at 21:00 pm
¿”Mezclar la literatura y la política es un tanto pelotudo”? ¿Y esto?
6 OmarG // mar 18, 2009 at 22:49 pm
Lo de “anología” está muy bien aplicado. Ahora, no pregunten por qué, puro desliz del inconsciente ajeno.
7 Fer // mar 19, 2009 at 16:32 pm
Julieta, tenés razón, comentario fue un tanto apresurado, o mejor dicho, mal escrito. Digo, o redigo, lo que me parece es que en sus opiniones Vanoli (parte del eje del¨”mal”, junto con Terranova y Vecino, como los definió Quintín) siempre pone primero a la política, en este sentido: si un texto no tiene contenido político no sirve. Y no es así, o no tiene que ser así. Porque hay escritores que escriben recontrabien y eso ya es “su” politica, aunque no hagan política. Pero eso, para el “eje del mal” es criticable.
Y no estoy de acuerdo, y asumo mi pelotudez en poner la palabra pelotudo, porque en definitiva, es un punto de vista.
8 julia // mar 21, 2009 at 17:03 pm
Expresado así, lo de Vanoli y los otros dos adolescentes no significa nada, si vemos lo que escriben tienen patas cortas, son como preescolares. Está lleno de escritores que se llenan la boca hablando de política, hacen burbujas en el aire, mirenlo a Saccomano, y no aportan nada, se miran en el espejito del periodismo, y cuando vamos a los bifes los libros se caen a la primer página por infantiles. Un cuento para ser político debe ser ante todo muy bien escrito, no es político un cuento por ser obvio e informativo. Por eso esta antologia puede no estar buena. Salvo los cuentos de los chilenos y los argentinos, los demás son fallidos o muy obvios.
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