En la Etiqueta Negra de abril, Patricio Pron ofrece su versión descarnada de la mini gira promocional de La joven guardia. Que yo no esté de acuerdo con ciertas cosas que se dicen ahí, ni con el título ni la bajada no tiene importancia para nadie. La nota de Patricio es tan buena como él: inteligente, divertida, querible y maliciosa.
6 responses so far ↓
1 Fede // Abr. 10, 2009 at 0:48 am
No está mal la nota. Les escupieron el asado. Pinta lo que son: tres arribistas mediocres y ansiosos, y una pajuerana de taller literario.
2 otro dice // Abr. 10, 2009 at 20:56 pm
Se puede estar de acuerdo o no con lo que plantea La Joven Guardia. Pero tomarse el trabajo para dejar un mensaje puteando es lamentable.
3 Alberto // Abr. 13, 2009 at 12:27 pm
Me parece que se ha hablado bastante de “la joven guardia” y nadie ha señalado una verdad tan evidente como incómoda:
Todos los cuentos de la antología son, en el mejor de los casos, cuentos correctos de cualquier taller literario. Es decir, cuentos del montón, medianos, mediocres.
Esto no significa que no se incluyan buenos escritores, como el mismo Patricio, cuyas primeras dos novelas (Nadadores muertos y Una puta mierda) son simplemente geniales. Lástima que haya cambiado de rumbo. Espero que sea parte de una búsqueda estética, y no su entrada oficial al éxito editorial español, siguiendo sospechosamente el buen ($) y mal (¿literatura?) ejemplo del crack mexicano, con sus premios en euros y sus insoportables novelas “alemanas”. En fin. Habrá que seguir leyendo.
4 frida // Abr. 15, 2009 at 19:52 pm
Alberto, lo tuyo es la opinión resentida típica de alguien que no leyó la antología pero querría estar adentro. Muchos escritores ahí salieron de taller literario y se nota en sus cuentos mediocres, pero hay otros como Pron, Coelho o Enríquez, que no y que casualmente escribieron cuentos excelentes. Y hay otros muy buenos, como el de Mairal o Falco. Ya son cinco. No es poco para una antología.
5 Perla // Abr. 17, 2009 at 17:54 pm
Hay que ser muy limitado para juzgar un cuento como bueno o malo según haya salido de un taller literario o no. Si es bueno se sostiene por sí mismo y a nadie le importa quién lo escribió, en qué lugar y por qué.
6 C.- // Abr. 20, 2009 at 17:19 pm
En absoluto, Perla. El prestigio que se le concede a un texto está ligado a diversas luchas de fuerza que se desarrollan dentro del campo literario, pero sería aburridísimo citar ahora a Bourdieu con exactitud. Sin embargo el tema de los talleres literarios es un punto de inflexión notorio para acercarnos al texto de Pron, sobre todo a su esbozo de construcción del autor: hoy en día (por no decir hace ya una década) los talleres literarios se dedican a producir “autores” correctos, sin demasiadas pretensiones que incurren en temáticas constantes y nada novedosas, funcionales al boom editorial del momento. De esta manera, las muchas antologías que los reúnen, actúan a la perfección justamente por su carácter corporal y sostienen al conjunto entero. El problema radica cuando se interviene en la obra individual de cada uno: ahí es donde se vislumbra “la buena o mala” literatura que nombras, provocando una división inevitable entre aquellos que se destacan por sobre los demás textos fallidos -en su mayoría de taller literario-.
Deberíamos, entonces, detenernos en aquellas propuestas. No sólo por su evidente notoriedad, sino por su carácter de resistencia.
Bruzzone, Oyola e Incardona, pueden ser un buen inicio. Casas y Aira, evidentemente.
Leave a Comment