“Hace años que no puedo escribir cuentos. Yo escribía veinte cuentos por año, después diez, después cinco, después uno, después uno cada cinco años. En economía, eso se llama rendimiento decreciente. Perdí el oído para los cuentos, pienso algo y si lo empiezo a escribir me entra justo en una novela. Es otro género, otra actitud. En la novela uno se puede permitir escribir pensando qué hay que poner. En un cuento no: si pensás que tenés que poner, sonaste, no terminás el cuento nunca más. El cuento se escribe al dictado”.
Entrevistado por Patricio Zunini.
(Las fotos también valen la pena).
1 response so far ↓
1 Dalma.- // may 3, 2010 at 2:02 am
El viernes en una charla en la Feria del Libro Fogwill hizo una referencia a esta nota y una buena mención a Eterna Cadencia.
Esta nota es genial, porque Fogwill es genial, con una sola cosa no estoy de acuerdo: “el mundo está lleno de machos”.
Mis respetos.-
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