Vamos, ¿hay alguien ahí que realmente puede tomarse en serio eso de la microficción? Tiendo a pensar que los que escribieron epigramas que se hicieron famosos en verdad se estaban burlando de los lectores y, sobre todo, de ellos mismos. “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Me lo imagino a Monterroso riéndose de todos los que después de él iban a ver algo genial en tremenda estupidez y, peor, se iban a dedicar a imitarlo. Por si a alguien le quedan dudas, Hemingway, que apuesto todo a que sí se estaba burlando, alguna vez escribió el relato más corto del mundo: “Vendo zapatos de bebé, sin usar”. Después de eso, sólo nos queda dedicarnos al cuento, al relato, a la novela, a cualquier otra cosa. Ni vale la pena discutir.
Comienzo y final
julio 2nd, 2010 · 11 Comments
Tags: Aseveraciones mínimas
11 responses so far ↓
1 Lisandro // jul 2, 2010 at 17:38 pm
Ah, bueno… con qué displicencia te pasás por el orto medio siglo de literatura latinoamericana, un género que se probó legítimo y decenas de miles de escritores que, seguramente, tienen mucho más para decir que vos, y mejor. Y sí, con muchísimos menos palabras.
Responsabilidad editorial, Tomas, que si no te gusta es una cosa, pero ocupando el lugar que ocupás dentro del mundillo -autocomplaciente, autogestionado por ustedes mismos- de la nueva narrativa, tenés cierta responsabilidad -como autor, como antologador- y el deber de respeto a tipos como Raúl Brasca o escritores como Monterroso, con más trayectoria que la que vos vas a tener en toda tu vida.
Tu parrafada no me molestaría tanto de otra persona, pero alguien a quien muchos leen como referente debería ser un poquito más cuidadoso y, sobre todo, respetuoso. Juro que te pensaba mejor tipo.
2 Victoria // jul 2, 2010 at 18:08 pm
Cuando se dio cuenta, todavía era un imbécil. Y tenía audiencia.
3 claudio // jul 2, 2010 at 20:25 pm
vamos, ¿alguien cuasi inteligente puede preponderar en cualquier plano la forma por sobre el contenido?
4 claudio // jul 2, 2010 at 20:31 pm
Sí, claro, la gente que habita las superficies y no se anima a la profundidad.
5 Pulgarcita // jul 3, 2010 at 10:19 am
Sí.
(microrrespuesta a tu innecesariamente larga pregunta)
6 Cañusa // jul 3, 2010 at 21:09 pm
El loco tiene razón, es una gran huevada.
Y ustedes que se la pasan horas reflexionando sobre “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”, deben estar muy al pedo.
Vayan a laburar quieren.
7 Borges // jul 5, 2010 at 12:10 pm
La microficción argentina es el remís trucho de la falta de estilo.
Sobre problemas de lógica, ajedrez, ingenio, palabras cruzadas, metonimias y anagramas, existe un universo de abstracción y complejidades que escapa al común de los vulgares lectores (y que la bibliografía científico-acaadémica abona en el estudio, por ejemplo, de la Física tradicional). El ingenio y la ingeniería que deriva del entusiasmo por ese tipo de juego o acertijos para la mente, crean la certidumbre (pasajera) de que aquello inaprensible es materia de un ejercicio literario. Es, si se quiere, el lado flaco del surrealismo: en la divulgación del sentido en el sinsentido alentó una troupe de narrantes repetitivos hasta el sueño. La misma patología es atendible desde el realismo socialista, el realismo mágico y por qué no, entre los epígonos mediocres de Arlt que nos encumbran en la consagración de una forma enajenada de lenguaje.
8 Mandy // jul 5, 2010 at 21:53 pm
!¿Y el realismo atolondrado?!
9 Tweets that mention Comienzo y final -- Topsy.com // jul 6, 2010 at 12:36 pm
[...] This post was mentioned on Twitter by Jorge Mayer, Jorge Mayer. Jorge Mayer said: http://www.tomashotel.com.ar/archives/3281 (risas) [...]
10 Borges // jul 6, 2010 at 18:59 pm
El realismo atolondrado es un invento de Santiago Llach.
11 hernan // jul 7, 2010 at 12:28 pm
Tipos como Cañusa que hablan de perder tiempo al pedo cuando se trata de literatura!!!
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