Dos años después de su maratónica reseña a La joven guardia, Quintín vuelve a leer una antología de nueva narrativa argentina. En el medio, pasaron muchas cosas (entre otras, la que le daba miedo a Q.: que yo haya comenzado a publicar ficciones).
Se puede adelantar: esta vez, la crítica resultó, sí, más corta que el libro.
Actualización: hay alguien más que se tomó el trabajo de leer, pensar y escribir sobre cada uno de los cuentos. Por el trabajo empeñado, y porque extrañamente opina casi todo lo contrario de Quintín en cada uno de los relatos, acá va el link.
3 responses so far ↓
1 Vontrier // sep 17, 2007 at 3:41 am
Quintín viene a ser The godfather de los “mejores” narradores de la “nueva” generación?
No está mal la crítica, eh. Bah, digo, al menos habla de los cuentos en términos un poco más interesantes de los que se habló hasta ahora.
No sé si comparto todas sus opiniones (en realidad, comparto menos que más, quizás porque, por momentos, me suena un poco insolado y me resuena, por allí, que las opiniones de personajes insolados no están bien vistas. Quiero creer que el criterio de “insolado” se aplica a todo el mundo y no en particular sólo a aquel con el que uno no acuerda) pero al menos se ha tomado el trabajo de ir narrador por narrador y cuento por cuento. Un buen laburo. Ojalá uno pueda leer más críticas (?), reseñas (?) de este estilo.
Lástima que mientras leía, percibí cierto tufillo personal en lo escrito. Pareciera que hay algunos que le caen mejor y otros que le caen peor y desde ahí, se pone a leer.
Será así como se hace la crítica, supongo. Un supuesto alejamiento de lo personal en función del texto debe ser imposible, no? Si es cierto que uno es un poco lo que escribe, debe ser cierto, también, que uno es lo que lee.
Igual, viene bien. Incita a la compra del libro y a su lectura para los que aún no lo hicimos, al menos, para saber si acordamos totalmente o no con la lectura de Quintín que tanta pasión le pone al asunto.
En fin, debe ser acertado contar con esta crítica para los fines perseguidos. Creo.
Ah! una pregunta: los libros escritos por Quintín, dónde se consiguen?
Salú.
2 La generación látex « el fantasma // sep 17, 2007 at 9:15 am
[...] a las “intenciones” quintínicas, ahora se entiende el motivo de la intervención. Chupamedismo infinito. Sigan, que van [...]
3 Sebastián // sep 17, 2007 at 15:05 pm
Ay, yo pensé que era el primero que iba cuento por cuento… Quintín me ganó por dos días
(sí, esto es una autopromoción vergonzosa, pero ya que me tomé el trabajo: lean.)
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