Buena noticia para los que escribimos poco y lento: Samanta Schweblin acaba de ganar el Premio Casa de las Américas 2008 con su nuevo libro de cuentos, “La furia de las pestes”.
Congrats.
Buena noticia para los que escribimos poco y lento: Samanta Schweblin acaba de ganar el Premio Casa de las Américas 2008 con su nuevo libro de cuentos, “La furia de las pestes”.
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2 responses so far ↓
1 Marcelo Galliano // Feb. 3, 2008 at 7:46 pm
Pulbiqué este comentario en mi blog (el cual ahora tiene posilibilidad de comentario libre)
Me pareció acorde al post, por eso me atrevo a transcribirla a pesar de su extensión.
Mujeres: ¿harto de ellas?
Por Marcelo Galliano
La humanidad evoluciona con incompresible lentitud, al menos para los parámetros de la existencia individual del hombre (limitada, científicamente, con un máximo –esporádico y optimista- de 120 años).
Dentro de un proceso histórico de unos diez mil siglos, la raza humana pareció avanzar en un rallentado esquema rayuelístico, quizá una sabia estructura planeada por una mano invisible que, agnosticismo mediante, uno se resiste a reconocer, y que permitiría que tal evolución sea perfecta.
“Dos pasos adelante y uno atrás”, así se ha definido, en ocasiones, a la evolución del género.
A mi criterio, ese paso de reversa debería tomarse como la verdadera base evolutiva. En los tiempos oscuros, en que comienza a redundarse en actitudes primitivas, una fuerza subyacente delinea las ideas que, al dejar de ser resistidas –o combatidas- constituirán la base de los pasos siguientes –pasos hacia delante, por supuesto-.
Esta afirmación es incómoda. Pensar, por ejemplo, que miles de muertos por determinada enfermedad, son el motor investigativo de un científico que busca su cura, suena a crueldad, a inhumano pasado, a dios vengativo del Pentateuco. Por otro lado, tal realidad, nos confirma
-oximoron mediante- nuestro esperanzado escepticismo: una epidemia se anuncia, se llora, se lamenta, y se documenta con miles de tumbas; un descubrimiento, en cambio, se reconoce con moderado énfasis, sabiendo que las tumbas ahora se destinarán… a muertos por otras causas.
La dura conclusión a los párrafos anteriores –que nos permita ir más allá de la sentencia macedoniana de que “la vida es un partida perdida”- es que fuerza primigenia del mundo es la idea.
La actitud, la predisposición, la igualdad de oportunidades, son sólo distracciones que este raro ocaso del posmodernismo plantea con dudosa amabilidad democrática. Los avances del mundo son ejecutados por las mayorías bajo los postulados del Pensamiento; Pensamiento que, en cada generación, es representado por una minoría casi imperceptible, y muchas veces ignorada.
Durante siglos, casi 9999 de esos 10000 en que se ha estipulado la edad del ser humano, tanto la mayoría ejecutora como la elite ideológica, fueron integradas por hombres. Ni siquiera en momentos de rara lucidez histórica, como el renacimiento opositor al oscurantismo medieval, la mujer abandonó su papel de relegado partenaire.
El siglo XX, en cambio, le deparará un lugar en la mayoría silenciosa, obteniendo derechos cívicos, monetarios y familiares más dignos que el de figura decorativa, o el de sirvienta del líder masculino. El mundo de las ideas le sigue vedado. Personalidades como Golda Meyer, Simone de Beauvoir, o Marie Curie entre otros escasos nombres de tal trascendencia, constituyen honrosas excepciones.
El siglo XXI pareciera mostrar un trágico cambio al respecto. La mujer toma los cargos políticos, la mujer es mayoría en las universidades, la mujer es la principal consumidora del sistema capitalista actual, la mujer modifica a capricho su reloj biológíco convirtiéndose en adolescente en plena edad menopáusica, la mujer modifica la estructura milenaria de familia viviendo sola, y criando hijos sin figura paternal, las mujer escribe, lee, escala, compiten y pelea con una voracidad que asustaría a los hombres brutales del pleistoceno.
Dentro de esta “nueva realidad”, el mercado editorial -creador durante décadas del soporte en que se divulgan las ideas: el libro- se transforma de manera sorprendente. Ya no se puedo hablar de literatura femenina, acaso ¿existe hoy en día otra literatura que no sea la femenina?
Ya no sólo las librerías y las editoriales de best seller sobreviven gracias a las mujeres, ya no sólo los talleres aficionados se hermosean de faldas cortas y chanel de imitación, ya no sólo en bares de Filosofía y Letras o de Psicología se las ve a las carridas, abrochando fotocopias, pagándose el café, o mandándole un mensaje de texto a un pobre cristo que espera su decisión de continuar o no con la relación…
No, no es solo eso. Hoy el mundo de la creación y de la intelectualidad es femenino. Como corolario de tal situación, los certámenes literarios se rinden ante ellas.
Recuerdo, con algo de malicia, la ceremonia de entrega del Premio Victoria Ocampo del año pasado; los tres finalistas masculinos nos dedicamos a aplaudir a las ganadoras, a comentarnos los certámenes recientes que habíamos perdidos en manos de mujeres, y a sonreír por la seguidilla de triunfos femeninos en el Premio Clarín Novela –ya van seis temporadas conganadoras, si la cuenta no me falla; podríamos agregar el Página 12, el Casa de las Américas, etc, etc-
La pregunta que me surge es la siguiente. ¿Las mujeres se largaron a escribir en los últimos diez años? ¿Desde siempre escribían en esa cantidad pero hoy en día ganaron una calidad inocultable? ¿Antes el ámbito intelectual las ignoraba y las relegaba al papel de gestoras de novelitas de venta fácil?
Creo que el asunto es más complejo. La mujer ha tomado casi todos los espacios del hombre, entre ellos la guerra, la diplomacia y los negocios. También ha asumido la postura masculina para subsistir en esos inhumanos tópicos. Lo peor del hombre ahora también es de ellas. También las agencias y las editoriales.
El actual idilio entre mujer y sistema no significa que vivamos en un mundo de grandes escritoras.
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2 Mercedes Tassi // Abr. 17, 2008 at 2:42 pm
Desde la Biblioteca Publica Municipal y Popular “D. F. Sarmiento” de General Villegas, Provincia de Buenos Aires, se realizan todos los años encuentros con escritores o ilustradores. Previa a cada una de estas visitas, recorremos los colegios mostrando las obras de cada autor, contando su biografía, haciendo concursos. En fin, una serie de actividades que, partiendo de la promocion de los libros, su compra en las bibliotecas escolares y por los mismos alumnos, culmina con el encuentro autor - lector. Es nuestra inquietud, saber si desde el blog podrían indicarnos la forma de contactar a algunos autores. Sin pretender ser ambiciosos, a quienes nos interesaría contactar es a los escritores de la nueva literatura Argentina, ya que la mayoría de nuestros usuarios son adolescentes y jovenes Por nuestra parte nos ocuparíamos de los gastos de traslado, hospedaje y honorarios de nuestro visitante. Esperamos que nuestra propuesta les resulte interesante y puedan ayudarnos. Agradecemos anticipadamente toda aquella información que puedan brindarnos o las sugerencias que crean convenientes para realizar estas actividades. Atentamente Mercedes Tassi Biblioteca Pública de G. Villegas
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