–¿A qué le llama “las miserias de la identificación”?
–Es un poco fuerte, pero recuerdo haberlo dicho. Le llamo así a la literatura que renuncia a cualquier tipo de singularidad o trabaja con el lenguaje para llegar a un lector. No es que esté mal llegar a los lectores: se puede contar una historia. No hay que polarizar, creo que ambas cosas son compatibles. La miseria de la identificación es una forma de mesianismo literario. Hacer de la literatura un producto. El escritor no puede hacer de su escritura, a priori, algo negociable. Si después le dan un premio, bueno, es un accidente. Algunos no han renunciado a nada y recibieron premios: Bolaño, Pauls. En sus inadecuaciones y singularidades se apreció una esencia valiosa, que estaba pasando algo en la literatura latinoamericana.
2 responses so far ↓
1 laputaquelopario // Mar. 13, 2008 at 1:55 pm
Me gustó la idea de recibir un premio como un “accidente”. Porque aparentemente hay dos posturas: están los que dicen que recibir un premio es un elogio a la obra de un autor, y quienes consideran que aceptar un premio es “venderse”. Pero bien vale la pena considerar que se pueden hacer las cosas con nobleza y aún así aceptar ser premiado.
2 juan guillermo cooke // Mar. 13, 2008 at 3:17 pm
Pauls??????????????????’
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