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Noticias y opiniones sobre libros, escritores, literatura y mercado editorial

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Entries from Octubre 2006

Los hijos de Aira

Octubre 30th, 2006 · 9 Comments

De un lado están los que piensan –y lo repiten como fanáticos religiosos– que César Aira es algo así como un genio. Del otro, con la misma tenacidad, forman fila los que creen –y también parecen conversos, pero al credo contrario– que es el escritor más sobrevalorado de la literatura argentina. Mientras tanto, Aira hace del distanciamiento, la indiferencia y la producción desenfrenada su propia religión. Nada de esto es del todo nuevo. Un nombre y dos bandos irreconciliables: la fórmula sirve tanto en la literatura como en el fútbol, la filosofía o el ajedrez. Lo notable es que esta obra inasible, monumental y despareja genere, al mismo tiempo, lecturas críticas de lo más interesantes –y la literatura de Aira se alimenta y casi se diría subsiste gracias a ellas.
Tomás Abraham en Fricciones, Daniel Link en Leyenda. Literatura argentina: cuatro cortes y Damián Tabarovsky en Literatura de izquierda han pensado la ubicación y la influencia de Aira en el mapa literario local. Link escribe que no sólo es “un narrador extraordinario, sino también (o sobre todo) un lector de una agudeza casi mágica”. Y agrega: “Mal que les pese a sus detractores, es uno de los novelistas más importantes (¿el más audaz?) de la Argentina”. Abraham dedica un capítulo entero de su libro a contraponer la ficción de Ricardo Piglia (”de un esnobismo mezquino”) a la de Aira (”una algarabía de lo desopilante, un desmadre carnavalesco que hace reír a todos, un disparate”). Tabarovsky, directamente, desiste devocionalmente del intento de aprehender el corpus airano, y confiesa: “Tengo la impresión de que lo que hizo Aira con la literatura argentina, la reformulación radical que su obra implica, es aún difícil de evaluar”.
¿Cuál es, más allá de la dispar valoración de su obra, la verdadera razón por la que este escritor que declara no tomar notas ni corregir sus textos –y que va, o al menos iba, por su novela número cincuenta– atrae tanto la atención de los críticos y de buena parte del público lector? En la Argentina existen dos narradores que han sabido construir un mito sólido alrededor de su figura, con estrategias radicalmente distintas: Rodolfo Fogwill, a través de la megaexposición; y Aira, por la vía de la invisibilidad pública, a la manera de Salinger o Pynchon. Así, sabemos qué es lo que piensa Fogwill en casi todos los campos de la vida humana, y casi nada de lo que opina Aira fuera de su devoción por las vanguardias estéticas. Pero esta supuesta aversión por la prensa deja ver, cada tanto, sus costuras. Porque si Aira se niega a conceder reportajes en la Argentina, suele aparecer bastante seguido en periódicos de otras partes del mundo. El domingo pasado el diario La Nación reprodujo una entrevista que publicó El Mercurio de Chile. Aira se mostró afable y hasta vagamente demagógico. Allí, confesó –y aunque no lo dijera, hablaba de él mismo: “Lo que me importa, como lector y también como escritor, es el autor. Su totalidad, el mito personal que construye con todos sus libros, buenos y malos, y no sólo con los libros: con su vida también”.
Matías Serra Bradford escribió en este mismo suplemento: “En tanto precursor, Aira se repliega, y la suya deviene una obra sin continuidad posible o aconsejable”. Y tal vez haya sintetizado en esa frase uno de los mayores problemas que la literatura de Aira acarrea: la cuestión epigonal, la multiplicación de su virus. Porque seamos sinceros: un mundo con más de un Aira sería, por diversos motivos –que incluyen, claro, el espacial– un despropósito, un mundo de pesadilla.

(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil, el domingo 29 de octubre de 2006).

Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)

Moralia

Octubre 26th, 2006 · 4 Comments

Que digan lo que quieran. Para nosotros, el Premio Clarín tuvo un solo ganador.
Y si no, comparen los discursos de aquella noche. Van a ver lo que les digo.

Tags: Discusiones y polémicas

El apasionante bestiario de Saki

Octubre 23rd, 2006 · 3 Comments

Suele suceder: autores magníficos que tienen todo para cautivar a un gran público –una obra magnética, una personalidad acorde a esa obra– permanecen, por razones más o menos secretas, en las sombras durante décadas, leídos por pequeños círculos de devotos (tres nombres, tres mujeres: Willa Cather, Kate Chopin y Katherine Mansfield). Pero el caso de Saki es algo más complicado: escritores como Rodolfo Walsh o Jorges Luis Borges se ocuparon de sus textos y sus cuentos, aunque de manera dispersa e irregular, vienen siendo publicados en la Argentina desde hace veinte o treinta años, sin poder romper el cerco de los entendidos.
Y de repente, la editorial Claridad exhuma, en un mismo mes, cuatro volúmenes de su narrativa breve. Y ahora el sello catalán Alpha Decay –dirigido por dos jóvenes editores bajo la mirada atenta de la agente literaria Carmen Balcells, dueña del veinte por ciento de las acciones de la empresa– hace llegar a nuestro país, por primera vez, los Cuentos completos de Saki en un solo tomo, en una edición que contiene además dos libros póstumos y catorce cuentos inéditos.
Saki nació como Hector Hugh Munro en diciembre de 1870 en Birmania. Hijo de un inspector general de la policía imperial, su madre murió cuando él no había cumplido los dos años y fue criado por su abuela y sus tías, “que se odiaban con una ferocidad e intensidad dignas de mejor causa”. Su salud no era la mejor y, según el diagnóstico del médico de la familia, entre los dones que el pequeño había recibido no se contaba el de la longevidad. Pero Saki sobrevivió tanto a una infancia tortuosa como a la malaria, y ya mayor se radicó en Inglaterra donde se hizo periodista –y se abocó con talento a satirizar la vida parlamentaria británica. En 1899 publicó su primer cuento. Y desde entonces, no paró.
Hay ciertos patrones reconocibles en su obra breve: las costumbres de la sociedad eduardiana son abordadas desde el elegante pedestal de la ironía; los animales suelen integrarse, para transformar luego de las maneras más extravagantes, el mundo de los humanos; los ambientes están siempre enrarecidos por una inquietante densidad. Si se quiere, puede abordarse a Saki como un cóctel compuesto, en medidas iguales, por la oscuridad del mejor Edgar Poe y el brillante humor negro de Ambrose Bierce. Y si por alguna razón tuviera que elegir un par de sus cuentos, me quedaría con Sredni Vashtar y Tobermory. El primero fue traducido en 1940 por Adolfo Bioy Casares y fue incluido en la Antología de la literatura fantástica de Borges, Bioy y Silvina Ocampo y en la Antología del cuento extraño que Rodolfo Walsh editó en los años 50. Como en Sredni Vashtar, donde un hurón es proyectado por la mente de un niño como un dios vengativo y redentor –en las primeras líneas se advierte claramente el clima opresivo en el que Saki creció, e incluso figura la sentencia fatalista de aquel médico familiar–, en Tobermory el protagonista es un animal: un gato que aprende a hablar y saca a relucir los secretos más incómodos de un grupo de aristócratas decadentes.
En 1914, Saki se enroló como voluntario en el ejército británico para pelear en la Primera Guerra Mundial. Se cuenta que murió el 14 de noviembre de 1916, debido al certero disparo de un francotirador, y que sus últimas palabras fueron para un compañero de trinchera: “Apaga ese maldito cigarrillo”. Toda buena noticia trae aparejada alguna incomodidad. En este caso, el precio de las 800 páginas que componen los Cuentos completos –que ronda los doscientos pesos. Así, es improbable que este libro se convierta en best seller, al menos en la Argentina. Aunque podemos arriesgar que ocupará, sí, un sitial destacado en la colección de más de un bibliómano local.

(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 22 de octubre de 2006).

Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)

Mascarón de proa

Octubre 20th, 2006 · No Comments

Anticipo: así se verá el desembarco de la *top blogger* argentina en las espesas aguas del Mar de los Sargazos que es el mercado editorial vernáculo.

Tags: Sobre libros y blogs

Spinetta, go home

Octubre 17th, 2006 · 6 Comments

Tumberito.. jamón y porrón
(mirá vos, que tan lejos llegó!).
Va por un golpe más de bourbón
y a la Plaza Irlanda a guapear…

Rociado con Kenzo Jungle
moldeado por INTER-NOVA.

Desayuno en la cama con Dios
para el chino chipero que es!
Juega siempre a que mata de amor
(gargantilla de sangre veloz!).

Su cara es tan expresiva
como el par de sus botas nuevas.

Con sus curdas de Goliath
y sus poros brotando hormonas
con bebas impalas que lo acarician… ¡es feliz!

Los tiros no duelen mucho
(el sabe que sólo arden…)

Meta conga, risa y cascabel
con la manga seca su nariz.
Mandinga lo pone así
siniestro pero gentil.
Una sombra chinesca
que encandila a su muerte
y se va…

(Rato Molhado; Beilinson-Solari).

Tags: Música y alrededores

La filosofía en medias

Octubre 16th, 2006 · 1 Comment

La primera vez que supe de Slavoj Zizek fue allá por el 2001, cuando leí un artículo escrito sobre los escombros humeantes de las Torres Gemelas titulado “Bienvenidos al desierto de lo real”. Allí, Zizek abría su análisis de los atentados en Nueva York desde la trinchera de las referencias cinematográficas: Truman Show, Matrix, la serie de James Bond, Escape de Nueva York y El Día de la Independencia, todo le servía para afirmar que lo impensable –el propio atentado terrorista en el corazón del centro financiero mundial– había sido, de alguna manera, lo que los Estados Unidos venían fantaseando desde hacía mucho tiempo, y que “aunque suene cruel e indiferente (…) Estados Unidos acaba de saborear lo que sucede a diario en el resto del mundo, de Sarajevo a Grozny, de Ruanda a Sierra Leona”.
Muchos años después me topé con una entrevista en el suplemento Babelia del diario El País. Ahí estaba Zizek, y lo que entonces me sorprendió no fueron sus declaraciones sino un detalle de la fotografía que ilustraba la tapa. En su pequeño departamento de Lubliana, el filósofo salía en la portada del que tal vez sea el suplemento cultural más importante en lengua castellana con aire despreocupado, los pies arriba de una silla y, en primer plano, sus raídas medias de algodón. Más tarde me tocó ser el editor de los artículos de Zizek para la Argentina y pude descubrir, entre otras cosas, que esa actitud de soslayo frente al mundo material no respondía a la excentricidad esperable de uno de los nombres más destacados del pensamiento contemporáneo, sino que se correspondía, más bien, con el desprendimiento de un eremita.
Esa despreocupación por las buenas formas está presente, también, en algunos de sus libros –y es esa libertad, esa capacidad para la hibridación, para entrar y salir de la cultura académica y de masas con soltura, la que suele otorgarles su particular potencialidad. Su último título aparecido en la Argentina es Lacrimae rerum. Ensayos sobre cine moderno y ciberespacio (Debate), un conjunto de artículos en los que Zizek aborda la filmografía de Kieslowski, Hitchcock, Tarkovski y David Lynch.
El último de ellos, llamado David Lynch o el arte del ridículo sublime, y centrado en Carretera perdida –uno de los filmes más herméticos del norteamericano–, resulta esclarecedor en más de un sentido. Luego de contrastar la figura de la femme fatale del cine noir clásico y del neo-noir de los 80 y 90, Zizek concluye que, pese a lo que pretenden, ambas versiones terminan siendo fallidas transgresiones a las normas morales vigentes. Y que la vía de salida a esta trampa ideológica se encuentra precisamente en Carretera perdida. Zizek desconfía de quienes afirman que se trata de una obra delirante en la que no cabe buscar una línea argumental coherente, explica que en los filmes de Lynch “el garante de la ley suele presentarse como un agente ridículo entregado al goce de la vida” y ofrece algunas claves para entender el “efecto único de extrañamiento que producen sus películas”.
Una vez superada cierta resistencia inicial, cuando las capas de sentido comienzan a desprenderse como las de una cebolla, Lacrimae rerum –su caos razonado, sus mezclas y arbitrariedades, sus largas digresiones– se convierte en una suerte de licuado, un suplemento vitamínico de cine, historia y psicoanálisis que genera, en el lector interesado, un efecto de placer similar al de la liberación de endorfinas.

(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil, el domingo 15 de octubre de 2006).

Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)

Literatura y periodismo: un eco

Octubre 12th, 2006 · 10 Comments

Hubo alguien (¿hubo alguien? ¡hubo alguien!) que fue ayer a la mesa sobre “Literatura y periodismo” en la Biblioteca Nacional, donde me tocó hablar tarde y desprolijo frente a un auditorio diezmado. Y ese alguien parece que no sólo escuchó atentamente, sino que tomó notas y hasta… escribió una suerte de crónica sobre lo sucedido (aunque donde dice Juan Boido debe decir Jorge Enrique Oviedo, porque Boido no participó de la mesa).
Pero si me preguntan, lo más interesante había sucedido durante la hora y pico que tuvimos que amansar antes de entrar, porque no desalojaban la sala: Oliverio Coelho estaba satisfecho con su exposición previa y aseguraba, muy suelto, que Zama es la novela argentina más importante del siglo XX. Silvia Saítta no lo desmentía (y entre otras cosas contaba que los estudiantes de Letras leen muy poco y salteado, que es puro mito que Saer sea un autor difundido dentro de la Universidad, que La joven guardia le había parecido “despareja” y que no le gusta la página de reseñas bibliográficas del suplemento de Cultura de Perfil, aunque el resto “está bien”).
Yo dije lo que pensaba: que Zama me aburrió, que para novelas influyentes en la literatura argentina, si es que se puede hablar de influencias tangibles, estaban Rayuela o El juguete rabioso (no llegué a decir que antes que con Zama me quedo, toda la vida, con Nadie, nada, nunca, con Flores robadas de los jardines de Quilmes, o con cualquier libro de Fogwill o Castillo) y que, en resumidas cuentas, Di Benedetto no me interesa mayormente.
- ¿Pero vos estás loco? -me dijo Saítta. No pensás decir una cosa así. ¿De qué vas a hablar en la mesa?
- De literatura y de periodismo. ¿O no se trata de eso? De periodismo narrativo. Y de blogs.
No llegué a hablar de los blogs, aunque mencioné las potencialidades de internet como forma de circulación de obra, frente a algunas quejas de la exigua platea acerca de las imposibilidades de publicar.
No hubo tiempo, se hacía tarde.
La Saítta, a pesar de los encontronazos, y de la curiosa desconfianza y reticencia que profesa por la literatura argentina actual, me cayó bien.

Tags: El oficio de escribir (sobre periodismo)

Las delicias del matrimonio

Octubre 12th, 2006 · 2 Comments

(O cómo piensan realmente las mujeres).
By Moret -flamante ex novia despechada.

Tags: Visto y oído

El libro más voluminoso de la literatura argenta es el libro de quejas

Octubre 11th, 2006 · 4 Comments

¿Pero qué pasa que el campo bloggero y literario vernáculo está cada vez más ramplón, y más histérico? ¿Qué problema hay con que Cucurto vaya a editar en Emecé? ¿Hay posibilidades reales de que se sigan planteando este tipo de antinomias de cotillón? Chicos, chicas, media pila, que el nivel se está poniendo peligrosamente berreta. Primero la licenciada trotskista que cree que número de ejemplares vendidos es sinónimo de arte popular y ahora esto…

Tags: Nueva narrativa argentina

Sobre los límites de la literatura

Octubre 9th, 2006 · No Comments

Seamos claros: hoy por hoy la manera más sencilla de hacer mella en alguien con una novela es tirársela por la cabeza –y más vale que sea una pesada, de esas que ya casi no se editan.
Frente a las almas inocentes que de tanto en tanto vuelven a confiar en la posibilidad de un cambio social producido desde el terreno de la literatura –ocultando, por ejemplo, que el propio Rodolfo Walsh, paradigma del escritor militante, admitió la incapacidad absoluta de Operación masacre para combatir los atropellos de la realpolitik–, cabe recordar lo que han escrito los contratapistas de este suplemento. Damián Tabarovsky, el 20 de agosto pasado: “Espero muy poco de la relación entre literatura y política. Por lo menos, cuando se entiende la política del modo convencional en que habitualmente se habla de esos temas. Libros con contenido, con mensajes; novelas obvias sobre los desaparecidos, el Che, la lucha armada”. Y Quintín, al referirse a la última película de Enrique Piñeyro, el 10 de septiembre: “No se debe sacrificar una película a su mensaje, a su vocación de comunicar, emocionar o convencer, so pena de mutilarla de su verdad cinematográfica, de su necesidad de estar alerta y en tensión frente a la complejidad del mundo, de tratarlo con respeto y no manipularlo como si fuera un pescado muerto”. “La moral del cine es contraria al proselitismo”, escribía Quintín un poco más abajo.
Y nosotros agregamos: la de la literatura, también. En el campo de las artes plásticas, el propio Antonio Berni –por citar al protagonista de la tapa de esta edición–, a quien nadie podría acusar de conservador, aseguró que ni los artistas ni sus obras son decisivos para la política, y advertía: “Si hay arte, no hay pancarta”.
¿Literatura o política? ¿Literatura sin política? Acaba de aparecer un libro que aborda algunas de estas inquietudes e incomodidades, que no son nuevas pero que han llegado, a lo largo del siglo pasado, a su punto de máxima algidez. Se llama Deslindes, ensayos sobre la literatura y sus límites en el siglo XX, es una recopilación de artículos críticos y está compilado por Claudia Kozak. Ya en la introducción, y en referencia al título, Kozak advierte que uno sólo comienza a preguntarse por los límites de algo cuando ese objeto “comienza a hacerse ausente, lejano o al menos borroso, cuando pierde sus contornos precisos”. Ese objeto es la propia literatura, que fue perdiendo, según Kozak, su visibilidad a lo largo del siglo –su valor de uso y de cambio, su función de capital cultural por excelencia. Así las cosas, ¿cuál podría ser su futuro? ¿Hay futuro para la literatura, tal cual la conocemos? ¿Reaparecerá para ella “el espacio posible de una nueva floración autónoma que pueda llegar a funcionar políticamente gracias a su no funcionalidad social”?
Para Kozak, las alternativas hoy son tres: el retorno a la autorreferencialidad (la literatura sólo se hace de literatura), el enmudecimiento (callar del todo o decir el silencio) y cambiar de lugar (es decir: devenir otra cosa). En estos interrogantes caben muchas de las incertidumbres (desde las razones de la invisibilidad social de escritores e intelectuales hasta la absoluta, pornográfica, visibilidad de la literatura de masas y los autores de fast food) y reflexiones fundamentales que preocupan a quienes hacen o intentan pensar seriamente la literatura actual, su producción, circulación e influencia.

(Publicado en el suplemento Cultura de Perfil, el 8 de octubre de 2006).

Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)

Semana de homenaje a Antonio Di Benedetto

Octubre 6th, 2006 · 3 Comments

20º Aniversario de su fallecimiento – 50º Aniversario de Zama
(9 al 13 de octubre, Biblioteca Nacional, Agüero 2502, Ciudad de Buenos Aires)

Organiza: Casa de Mendoza Instituto de Literatura Hispanoamericana (Universidad de Buenos Aires) / Biblioteca Nacional
Participación especial: Instituto Italiano de Cultura / Embajada de Italia

Programa de actividades:

Lunes 9:

Auditorio Jorge Luis Borges

17,30 hs. Apertura: Conferencia plenaria a cargo de Noé Jitrik.
19 hs. Conferencia teatralizada “Di Benedetto, sus días, sus noches, sus siestas.
Y sus fantasmas”
por Rodolfo Braceli, con actuación de Juan Leyrado.
20,30 hs. Brindis y apertura de la muestra “Zama” del artista plástico Jorge Sánchez.

Martes 10:

Auditorio Jorge Luis Borges

15 hs. Mesa: Lecturas críticas
Coordinador: Lic. Walter Romero
Ponentes: Prof. Marta Elena Castellino, Dr. Alberto Giordano, Lic. Susana Santos.
16 hs. Mesa: Nuevos narradores I
Coordinador: Ariel Bermani
Ponentes: Jorge Consiglio, Mariana Enríquez, Claudia Feld, Hernán Ronsino.
17 hs. Mesa: La escritura como homenaje
Coordinador: Alfredo Rosenbaum
Ponentes: Luis Chitarroni, Carlos Dámaso Martínez, Hebe Uhart, Noemí Ulla.
18 hs. Proyección de fragmentos del film Los Suicidas de Juan Villegas.
19 hs. Mesa: Di Benedetto y el Cine
Coordinadora: Dra. Graciela Speranza
Ponentes: Juan Villegas (director del film Los Suicidas), Gustavo Malajovich y Sergio Wolf (adaptadores de textos de Di Benedetto), Fernando Spiner (director del film Aballay).

Miércoles 11:

Sala Augusto Cortazar

15 hs. Proyección de los cortometrajes Absurdos y Reducido sobre la vida y obra de Antonio Di Benedetto, realizados por Cecilia Agüero y Alexia Salguero.
16 hs. Mesa: Nuevos narradores II
Coordinador: Leandro Araujo
Ponentes: Florencia Abbate, Oliverio Coelho, Samanta Schweblin, Mauro Peverelli, Damián Tabarovsky.
17 hs. Proyección de la entrevista a Antonio Di Benedetto realizada por la TV
Española.
18 hs. Conferencia plenaria a cargo de Jorge Enrique Oviedo (ex-director del diario Los Andes)
19 hs. Mesa: Literatura y Periodismo
Coordinadora: Dra. Sylvia Saítta
Ponentes: Jaime Correas (director del diario Uno), Jorge Enrique Oviedo (ex director de Los Andes), Maximiliano Tomas (editor del suplemento cultural de Perfil), Jorge Urien Berri (La Nación), Juan Boido (editor de Radar Libros, Página 12).

Jueves 12:

Auditorio Jorge Luis Borges

15 hs. Proyección del documental Variaciones Di Benedetto realizado por Javier
Grufi, Jorge Hardmeier y Maximiliano Stork.
16 hs. Mesa: Ética y Literatura
Coordinador: Lic. Isabel Stratta
Ponentes: Vicente Battista, Cristina Feijoó, Mario Goloboff, Federico Jeanmaire.
17 hs. Mesa: Nuevos narradores III
Coordinadora: Selva Almada
Ponentes: Marcelo Damiani, Pablo De Santis, Marisa do Brito Barrote, Juan Terranova.
18 hs. Mesa: Ficciones críticas (Sala Augusto Cortazar)
Coordinador: Prof. Martín Prieto
Ponentes: Lic. Gustavo Lespada, Dra. Adriana Mancini, Prof. Julio Schvartzman.
19 hs. Mesa: Editores (Sala Augusto Cortazar)
Coordinadora: Dra. Celina Manzoni
Ponentes: Alejandro Crimi (Editorial Diógenes), Jorge Lafforgue (Alianza), Fabián Lebenglik (Adriana Hidalgo), Ricardo Romero (Gárgola).

Viernes 13:

Auditorio Jorge Luis Borges

15 hs. Proyección de fragmentos del film Zama (Espera en medio de la tierra), de
Nicolás Sarquís, y del documental Antonio Di Benedetto en la Biblioteca Nacional, realizado por el Area Integral de Video de la Biblioteca Nacional.
16 hs. Proyección del documental La espera de Federico Cardone y Guillermo Costanzo, sobre la vida y obra de Antonio Di Benedetto.
17 hs. Mesa: Nuevos narradores IV
Coordinador: Sebastián Hernáiz
Ponentes: Fernanda García Curten, Marcos Herrera, Anna Kazumi Stahl, Martín Kohan.
18 hs. Mesa: Traductores
Coordinadora: Dra. Patricia Willson
Ponentes: Maria Nicola (traductora al italiano), Maria Paula Ribeiro (traductora al portugués).
19 hs. Conferencia plenaria a cargo de Marcelo Cohen.

Organización general:
Susana B. Delgado
Jimena Néspolo

Tags: Eventos y presentaciones

Otras noticias sobre LJG

Octubre 4th, 2006 · 1 Comment

La antología de las mil vidas, vía Ernestina. (Gracias Natalia)
Mairal y Terranova: ¡los dos a la final!

Tags: Nueva narrativa argentina

Ahí viene Ramón

Octubre 3rd, 2006 · 3 Comments

El secreto mejor guardado de la poesía argentina.
Dicen que el volúmen 3 de los Pornosonetos está al caer: leer para creer.

Tags: Visto y oído

A la izquierda de la estupidez

Octubre 2nd, 2006 · 37 Comments

El jueves una amiga editora me manda un mail con un link a un artículo que acaba de publicar la revista XXIII titulado “A la derecha de Montecristo”. Como veo poca televisión, leí a Dumas hace mucho tiempo y ya no suelo mirar revistas de actualidad, dejo el asunto para más adelante. Pero me llama la atención que mi amiga, que tampoco suele leerlas, insista. Entonces, allá voy. Y me encuentro con una nota –que pretende entre otras cosas repensar la producción de la nueva narrativa argentina– firmada por una investigadora y licenciada en Letras llamada Rosana López Rodríguez. No la conozco, pero el artículo me interpela: el año pasado edité la antología La joven guardia. Nueva narrativa argentina, que reúne relatos de los, a mi entender, veinte escritores jóvenes más destacados de la actualidad.
Pido disculpas al lector: no se trata de un exceso de autorreferencialidad. El artículo, repleto de vaguedades, desaciertos (¿producto del desconocimiento, de la ignorancia, de la mala fe?) y puerilidades, comienza con una afirmación discutible. Dice que “la generación más joven de escritores argentinos se pregunta por qué el público no los lee”. ¿Conoce López Rodríguez a los integrantes de esa generación? Mejor: ¿existe tal generación? Supongamos que sí. ¿Puede mezclarse en ella, como lo hace la autora, a narradores como Gonzalo Garcés y Washington Cucurto con otros como Martín Kohan y Leopoldo Brizuela, que poco tienen en común y nacieron y vivieron tiempos históricos completamente distintos? La licenciada López ataca con vehemencia y afirma: que estos autores “no obtuvieron reconocimiento masivo” (¿acaso se escribe para eso?, ¿puede alguien decir para qué se debe escribir?); que escriben “liberados de toda preocupación por la política (¿qué política?; ¿a qué preocupaciones se refiere?; ¿es que acaso puede escribirse, pensar, hablar fuera de la política viviendo en sociedad, desde aquel célebre zôon politikón aristotélico?).
La licenciada López afirma que “la gente no lee” a estos autores (los paréntesis aburren pero ¿a qué “gente” se refiere?) y que “gran parte de ellos se abstrae de los problemas reales del mundo real” (las generalidades parecen ser la especialidad de la licenciada). Y luego acusa, sin más, a Cucurto de promover una “burla irrespetuosa de la vida proletaria” con su novela Cosa de negros. ¿Sabe la licenciada que Cucurto, una de las prosas más personales y atractivas de la literatura actual, no vive en Barrio Norte sino en Constitución, que trabajó de repositor de supermercados, que fundó una editorial en la que todavía hoy da trabajo digno a una buena cantidad de cartoneros?
La licenciada afirma, muy suelta de cuerpo –y sobre todo sin ofrecer contraargumentos que la respalden– que “la literatura no es un pasatiempo”. Y apunta que el “gran público” sigue prefiriendo los libros de Haroldo Conti, Rodolfo Walsh y Julio Cortázar –a pesar de que los rankings semanales se empeñan en demostrar que ese “gran público” compra, sobre todo, las novelas de Isabel Allende, Laura Restrepo, Laura Esquivel y MarioVargas Llosa.
Curioso, tipeo su nombre en Google y me entero: López Rodríguez editó un libro titulado Cuentos piqueteros e integra una organización cultural llamada “Razón y revolución” que afirma que “la única clase que puede producir arte es la clase obrera, porque es la única que está en movimiento”. Y entiendo todo. Menos cómo todavía hay gente que compra ideas reduccionistas y utilitarias del arte y las expone con discursos tan retrógrados y conservadores.
Ideas que atrasan, sí, pero sobre todo que aburren.

(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 1º de octubre de 1006).

Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL) · Discusiones y polémicas