Entries from Enero 2008
Tags: El señalador (noticias destacadas de cultura)
La Subsecretaría de Gestión Cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está organizando el Primer Encuentro de Crítica y Medios de Comunicación, que se extenderá entre el jueves 27 y lunes 31 de marzo de 2008.
¿De qué se trata el encuentro? De un foro de debates, ponencias, exposiciones y mesas de discusión acerca del mundo de la edición, de la crítica literaria y el periodismo cultural, en el que se prevé que participen figuras destacadas de la crítica, los medios gráficos y editores y escritores de España, Chile, Uruguay y Argentina.
Hasta ahora, algunos de los invitados que ya están confirmados son el crítico español Ignacio Echevarría y el editor del sello Caballo de Troya (Mondadori), Constantino Bértolo.
El 2008 promete ser un año movido, ya que el Malba, por su parte, está llevando adelante el que los organizadores llaman Primer Festival de Literatura de Buenos Aires, a realizarse entre octubre y noviembre.
Lo del Malba, en cuanto a nombres, es un poco más ambicioso y un poco más previsible, ya que por lo que pudo saberse está invitada una serie de escritores europeos de primera línea (la mayoría de ellos del catálogo de Anagrama), aunque también a críticos y filósofos como Gianni Váttimo.
En breve, más información.
Tags: Eventos y presentaciones
La crónica periodística pareciera estar de moda. ¿La crónica, de moda? No: la crónica no está de moda. Puede dar esa idea la reciente proliferación de libros sobre el tema, pero la cuestión quedó bien planteada ya en diciembre de 2006, cuando la eximia cronista Leila Guerriero (editora, además, de una de las pocas revistas del género, la antes colombiana y ahora mexicana Gatopardo) escribió: “Pocos medios gráficos están dispuestos a pagarle a un periodista para que ocupe dos o tres meses de su vida investigando y escribiendo. Los editores suelen funcionar con un combustible que se llama urgencia y con el que la crónica no suele llevarse bien. Finalmente, pocos medios están dispuestos a dedicarle espacio a un texto largo ya que, se supone –lo dicen los editores, los anunciantes–, los lectores ya no leen. Y sin embargo, sin medios donde publicarla o dispuestos a pagarla, y sin editores dispuestos a darles a los periodistas el tiempo necesario para escribirla, se habla hoy del auge de la crónica latinoamericana. Después del misterio de la Santísima Trinidad, éste debe ser el segundo más difícil de resolver”.
Aún así (o tal vez porque la tendencia esté, de a poco, revirtiéndose), el año pasado fue pródigo en publicaciones: La ruta del beso, de Julián Gorodischer, Los imprudentes, de Josefina Licitra, y Golden boys, de Hernán Iglesias Illa, son sólo tres de los mejores libros de crónica (ese género que cruza la literatura y el periodismo, que sepulta la pretendida objetividad debajo de la mirada del narrador, que intenta construir un relato personal, analítico y dinámico) aparecidos en el último tiempo. A los que ahora habrá que agregar la compilación Crónicas filosas, que recoge textos publicados entre 1999 y 2007 en las páginas de la revista Rolling Stone.
Extraña paradoja la de esta revista, concebida desde el centro del establishment (pocas cosas hay hoy, a cuarenta años de los dorados 60, más conservadoras que la cultura rock) que, sin embargo, ha funcionado casi como el único reducto posible para publicar textos de este estilo en la Argentina. En rigor de verdad, no todos los artículos aquí reunidos son crónicas: hay una muy interesante investigación sobre el éxtasis (“Generación éxtasis”, de Pablo Plotkin) y un entretenido reportaje sobre el funcionamiento del aparato peronista bonaerense (“Aguafuertes del pantano justicialista”, de Esteban Schmidt). Ernesto Martelli, director de la RS, se ocupa de salvar este detalle en el prólogo: “No se trata de un libro de crónicas, estrictamente. Hay crónicas, sí, porque es un género al que la revista recurre en busca de profundidad. Pero también investigaciones, retratos, newspirience”.
La newspirience (el periodista jugando el rol de cobayo del hecho noticioso) alcanza un punto altísimo en “30 días en el call center”, un texto de Alejandro Seselovsky que intenta correr el halo de misterio que rodea a la explosión de call centers (la industria laboral que más creció luego de la devaluación) en la Argentina. Aparecen, también, en la antología, crónicas ya célebres, que se leen con admiración en las escuelas de periodismo, como “Pollita en fuga”, de Josefina Licitra. Pero quizá el texto más inquietante sea el que abre el libro, “Esclavos del deseo”, de Daniel Riera: un retrato del mundo del sadomasoquismo. Riera duda, trata de superar sus prejuicios y los clisés de la doxa, mira siempre con interés y sorpresa. Y elige cerrar su crónica con preguntas, en lugar de respuestas: “He visto cosas que no soñaba ver, he variado constantemente entre la fascinación, el morbo, la culpa, el miedo y el espanto. El desconcierto fue una de las claves de este recorrido. Cuanto más veía, cuanto más escuchaba a las amas y a sus esclavos, menos entendía”.
Esa inseguridad, esa perplejidad, esa incerteza, es el motor de todo buen cronista.
(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 27 de enero de 2008).
Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)
El Fogwill que muchos, en secreto, ponderan (ése que va casi siempre a contramano), escribe en el Babelia de hoy a favor de Macri, en contra de los Premios Municipales, y, en una operación transitiva, prende fuego a Schavelzon. Pasen y lean.
Tags: Discusiones y polémicas
“La paranoia es un estado de acceso a la verdad”.
(Sergio Bizzio, Era el cielo).
Tags: Aseveraciones mínimas
Miguel U. y un relato del “paco tour” bogotano.
Tags: Visto y oído

Una amiga me manda esta foto, que sacó hace poco en una movilización. Nadie supo decirme todavía qué es ese invento de la “literatura peronista” (”¿equitación protestante?”, preguntaría Borges), pero otro amigo, charlando del tema, adaptó una vieja consigna justicialista a los ecos del presente: “Si Evita viviera -me dijo-, sería botinera”.
Tags: Visto y oído
“Si yo hubiera sido veinte años más viejo quizá le habría explicado que nada es tan terrible, que al fin de lo que se llama ‘la vida sexual’ el único amor que perdura es el que lo ha aceptado todo, cada decepción, cada fracaso, cada traición, el que ha aceptado hasta el triste hecho de que, al cabo, no hay deseo tan hondo como el simple deseo de compañía”.
Graham Greene en ¿Puede prestarnos a su marido?
Tags: Para principiantes
Tags: Visto y oído
El 2007 fue un buen año para la ampliación del campo de influencia de algunos escritores argentinos. Sobre todo, de cara al mercado español, tal vez el mayor consumidor de libros en castellano. Juan Gelman obtuvo el Premio Cervantes (una suerte de “Nobel hispánico”), Pablo De Santis el Planeta Iberoamericano, Ariel Magnus el Norma y Martín Kohan el Herralde (el premio de la editorial Anagrama, obtenido por Juan Villoro y Roberto Bolaño, por ejemplo, en ediciones recientes). Al mismo tiempo, se estrenó la película basada en El pasado, de Alan Pauls, lo que le dio a su novela un impulso extra.
Parece, entonces, que ha llegado el momento de los argentinos en España. Jorge Herralde estaría pensando en incorporar algunos otros nombres locales a su prestigioso catálogo. Son muy pocos los argentinos que publican en Anagrama: Ricardo Piglia, el mencionado Pauls, César Aira (un sólo título). Es de esperar que a partir de ahora también lo haga Kohan. Por el momento, se supo que hay una novela de Juan José Becerra en evaluación. Y, sobre todo, trascendió el que tal vez sea el pase literario del año: Martín Caparrós abandonaría, luego de muchos años, la editorial Planeta, y se sumaría al fondo editorial de Herralde.
Lo haría, para más información, entre marzo y abril de 2008, y con una novela sobre la militancia de los 70 que promete generar más de una controversia. En la proyección en el presente del partido entre Babélicos y Planetarios de la década del 80, está claro que (si es por prestigio) los Babélicos vienen ganando por goleada.
Tags: Libros / Novedades
Más de Raymond Carver: en el New Yorker, las cartas que le mandó a su editor, Gordon Lish, ese muchacho que leía sus textos con un hacha en la mano. Para algunos, él fue el inventor del “estilo Carver”; para otros, su verdugo.
Vía Wimbledon.
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas) · Discusiones y polémicas
Tags: Visto y oído
Tags: El señalador (noticias destacadas de cultura)
Acaba de aparecer el último número de la revista Pensamiento de los Confines. Entre artículos destacables como una conversación entre Abbas Kiarostami y Jean-Luc Nancy, o una estremecedora entrevista a Emilio Eduardo Massera realizada por Hugo Gambini en 1980, se destaca el texto de Alberto Giordano “Cultura de la intimidad y giro autobiográfico en la literatura argentina actual”, que ilumina con anticipación un debate que en los círculos literarios españoles se desarrolla desde hace algunos años y que en nuestro país aún no ha tenido lugar, tal vez porque esa inclinación de los narradores locales hacia la ficción autobiográfica es demasiado reciente.
Giordano toma como punto de partida de su ensayo los textos reunidos en el libro Confesionario. Historia de mi vida privada, editado por Cecilia Szperling para el Centro Cultural Rojas en 2006, donde diversos escritores y artistas asumen el desafío de referirse a su intimidad a través de intervenciones orales y escritas. Lo que Giordano trata de ver aquí es “cómo pasa la vida a través de las palabras”. Para eso, analiza el caso del diario de Alan Pauls presente en el libro, y también de su ficción breve posterior La vida descalzo (Sudamericana), para afirmar que, en su caso, el exceso de literatura (de referencias literarias y de sobreescritura) “obstruye el paso de la vida por unas palabras que lo reclaman”. “Soy de la idea de que en las escrituras del yo el narcisismo se supera a fuerza de intensidad”, afirma Giordano, y señala que además del distanciamiento irónico, es “el pudor” otra de las formas de superación de la autocomplacencia en este tipo de narraciones (“Frente a las demandas de la cultura de la intimidad, el pudor es una fuerza de resistencia al mandato de volverse espectáculo para poder ser”).
Cuando escribió este artículo, Giordano no podía prever que hacia fines de 2007 el mercado recibiría una andanada de nuevos libros que ponen en jaque la relación entre ficción y realidad, y que abogan –conscientemente o no– por la identificación entre narrador y autor. Algunas de esas novelas son Derrumbe, de Daniel Guebel; Era el cielo, de Sergio Bizzio; Autobiografía médica, de Damián Tabarovsky; Historia del llanto, de Pauls; y tal vez La vida nueva, de César Aira, y Monserrat, de Daniel Link –esta última aparecida, a decir verdad, varios meses antes–. La crítica Josefina Ludmer, en un texto fechado en mayo del año pasado, se refería a esta cuestión en un ensayo donde tipifica estas y otras escrituras bajo el rótulo de “literaturas postautónomas”: narraciones que “no admiten lecturas literarias”, textos que “no se sabe o no importa si son o no son literatura”, y donde “tampoco se sabe o no importa si son realidad o ficción”. La tesis de Ludmer es que este tipo de obras (“que toman la forma del testimonio, la autobiografía, la crónica, el diario íntimo”) reclaman otro tipo de lectura, y acaban con el tiempo de la literatura como arte autónomo, “abierta por Kant y la modernidad”. Es decir: estaríamos viviendo el fin de una era “donde la literatura tuvo una lógica interna, con instituciones propias que discutían su valor y su sentido”.
Hay quienes ven en esta suerte de pulsión por tomar la propia vida como objeto de narración una respuesta –aunque tal vez no calculada– a las teorías de la muerte del autor de los años 70; quienes ven la aparición de este corpus como una mera casualidad histórica; y quienes creen que el exhibicionismo es, en verdad, “la libra de carne” que los escritores argentinos se han dispuesto a pagar por el precio de ser reconocibles y reconocidos. Todavía es temprano para decidir quién tiene la razón.
(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 20 de enero de 2008).
Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)
Ayer hablaba por teléfono con el distribuidor del último libro de Harry Potter en la Argentina, que llega a las librerías a principios de febrero.
El editor estaba por salir de vacaciones, pero se lo notaba preocupado. Yo le decía que se tranquilizara, que me imaginaba que el libro se movería solo. “No te creas”. Algo en el tono de cómo lo dijo me llevó a preguntarle cuántos ejemplares de la edición española iban a traer a la Argentina. “¿Cuántosss?”, repetí, porque pensé que había escuchado mal.
-Sí, lo que escuchaste: ciento ochenta mil ejemplares.
-Y…¿cómo se traslada esa cantidad de libros? ¿Cómo los van a traer?
-Ya están acá. Hay siete containers esperando en la Aduana.
Definitivamente, el del libro es un negocio en el que lo fundamental es la cantidad.
Tags: Libros / Novedades
¿Alguien me quiere explicar que es toda esa estupidez, que cada vez más seguido puedo leer deslizada al pasar en algunos blogs, de la nueva literatura peronista?
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
El sexo es la experiencia más sobrevalorada de la cultura contemporánea.
Tags: Aseveraciones mínimas
“Quizás no haya habido días en nuestra infancia más plenamente vividos que aquellos que creíamos dejar de vivir, aquellos que pasamos con un libro” (La vida descalzo, Alan Pauls; inspirado en Sur la lecture, de Marcel Proust).
“Afirmación ésta que me sentí en el deber de negar con un galanteo ridículo, lo que me lleva a admirarme de la facilidad con que somos arrastrados, socialmente, a actitudes que despreciamos” (Un crimen delicado, Sergio Sant’Anna; traducción de César Aira).
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Así como hay un Maradona del básquet, del vóley o del tenis, bueno, este es el Maradona del skate. A sentarse, a mirar, a disfrutar y a envidiar: con ustedes, Daewon Song.
(Un consejo: presten atención al minuto 3:35).
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Tags: Visto y oído
Terranova se despedaza en mil partes: en cualquier momento abandona el blog, ya abandonó al conejo de la suerte a su propia suerte, y para paliar el síndrome de abstinencia parece que se abrió un curso en la escuela de la revista El Amante (después de todo, Terranova finalmente aprendió a hacer sociales). Este es el programa:
Historia y Literatura Argentina
Profesor: Juan Terranova
1. El nacimiento de la literatura Argentina. La generación del ´37 y el salón de Marcos Sastre. Esteban Echeverría y El Matadero. Otros textos de Echeverría, su relación con la poesía. La Cautiva, un poema largo y muy pop. D. F. Sarmiento. El Facundo y los Viajes. Literatura documental y política.
2. De los años 20 a los 40. Periodismo y vanguardia. La revista Martín Fierro. El aguafuerte como el ensayo del pobre y el espacio del documental. La ciudad de Buenos Aires se transforma. Roberto Alrt y Jorge Luis Borges van al cine. Los siete locos y Los lanzallamas. Ficciones publicado en 1942, año de la muerte de Arlt.
3. Los 60 y los 70. Contar de otra manera cosas nuevas. Operación masacre de Rodolfo Walsh. El documental y la novela. El non-fiction. Manuel Puig, cine, psicoanálisis y cultura de masas. Boquitas pintadas. The Buenos Aires Affair. El beso de la mujer araña.
4. ¿Qué pasa hoy? Vuelta de la democracia, pos-modernidad y ensaladas varias. Los pichiciegos de Rodolfo Fogwill y la Guerra de las Malvinas. La prueba de Cesar Aira y una extraña visita al supermercado. Plata quemada de Ricardo Piglia y el policial. Era el cielo de Sergio Bizzio, un guionista escribiendo novelas. Ensayos bonsái de Fabián Casas y la mirada del rock sobre todo lo demás.
Cada vez que sea posible –y la mayoría de las veces es posible– se hará referencia a las películas que se rodaron a partir de los textos literarios mencionados.
Se trabajará directa o indirectamente con la siguiente bibliografía:
Literatura argentina y política de David Viñas
La Argentina en pedazos y Crítica y ficción de Ricardo Piglia.
Breve historia de la literatura argentina de Martín Prieto.
Literatura de izquierda de Damián Tabarovsky.
Tags: Eventos y presentaciones
Una reflexión de Miguel U. sobre las mujeres en el baño.
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Volvió el Diario de un neurótico (reloaded by Wordpress), con la historia de Sonia 00.
Y el increíble caso de Sonia 04 promete convertirse en novela en el 2008.
Tags: Sobre libros y blogs
Ya está online la previa del nuevo diario de Lanata, Crítica (de los argentinos). Lo más interesante del sitio, por ahora (seguramente idea de Capalbo), son los videos donde una buena cantidad de amigos cuentan por qué fueron a trabajar a Maipú 271 y qué esperan de la experiencia (muy divertido el de Alfieri), mientras atrás se ven todavía las sillas con los plásticos puestos.
Tags: El oficio de escribir (sobre periodismo)
Esta columna podría funcionar como otra muestra de la cada vez más estrecha relación que existe entre weblogs y medios impresos y, tal vez, como ejemplo de que los debates culturales pueden iniciarse de manera indistinta, ya desde los suplementos como desde Internet. (De hecho, lueho de publicar dos artículos, de Marcelo Birmajer y Horacio González, en los que se decretaba “la muerte de los blogs” a la semana siguiente la revista Ñ citó como fuente de otras dos notas propias a… un blog).
Días atrás, Mariana Enríquez publicó en Página/12 una reseña sobre la novela Era el cielo de Sergio Bizzio: “Era el cielo es leve, y por eso resulta tan difícil concederle algún interés: pide a gritos la intrascendencia, quizá como un intento pensado de pararse en la vereda de enfrente de la solemnidad. En una entrevista con el diario PERFIL, Bizzio dijo que está en contra de ‘los lectores que buscan historias entretenidas, sólidas, consistentes; la idea de los eficaz es repugnante’. Así piensa el autor su literatura y los resultados son coherentes con la premisa”. La argumentación de Enríquez fue tomada por el periodista Hernán Iglesias Illa -autor de la crónica Golden boys.Vivir en los mercados- en su propio weblog (www.hernanii.typepad.com/blog), con la voluntad de discutir la idea de “berretismo” en la literatura argentina.
Iglesias Illa cita la declaración de Bizzio, pero para escribir sobre Fabián Casas: dice no entender por qué el autor de Los Lemmings y otros insiste en “presentar a su libro de ensayos como algo ‘berreta’ y a medio hacer; enorgulleciéndose de ello”. “Me cuesta entender esta pulsión por la despolijidad y la ineficacia. Para mí, un párrafo mirado mil veces casi siempre es mejor que uno apenas pispeado de reojo (…) Escribir mal a propósito no me parece ni punk ni pop, sino rock cabón: discurso popular, alma conservadora”, termina Iglesias Illa. Aquí habría que aclarar que Bizzio y Casas no necesariamente parecen estar refiriéndose a lo mismo. Y mencionar a un tercer autor, fundamental para el caso, que admite jamás corregir sus textos y que reivindica la informalidad por sobre todas las cosas: César Aira. ¿Cuál es la tensión que resurge cada tanto frente a esa idea de literatura sin mandatos ni pretensiones, que inquieta tanto a Iglesias Illa y a Enríquez?
Una posible respuesta aparece desde otro blog (www.lalectoraprovisoria.wordpress.com), donde uno de los columnistas de este suplemento, Quintín, escribe: “A Enríquez, como a Iglesias, le molesta que su autor renuncie de antemano a esa eficacia, a esa prolijidad, se niegue a cumplir con las normas establecidas para la escritura (…). A mí, la idea de que un escritor tenga o deba tener ‘herramientas técnicas’ y ‘herramientas emocionales’ para ‘profundizar’ me causa un poco de gracia. Los escritores escriben, no arman heladeras cuyo funcionamiento se puede controlar con un manual. Pero Enríquez, como mucha otra gente, cree en la literatura como una variante de la competencia atlética. En todo caso, puede ser una idea para el propio trabajo, pero tiene algo de policial cuando se le exige a los demás”.
Se trata de una cuestión estética que es ética y a la vez política. Mi opinión (como escribí a la vez en mi propio blog, claro) es que escritores como Casas, Bizzio o Aira demuestran tomarse muy en serio la literatura - y eso puede constatarse en algunos de sus libros, del todo menos improvisados- pero no del todo a ellos mismos; y entiendo que aciertan cuando dicen que la eficacia no construye por sí misma buenas ficciones. Lo eficaz puede ser un valor supremo para el periodismo, pero no siempre lo es a la hora de hacer literatura.
(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 13 de enero de 2008).
Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)
Terranova avisa que ya está disponible para todos la entrevista que le hizo JS en su programa de TV.
Pero no avisa, el muy vanidoso, que también hay otras: a Rodolfo Enrique, Abelardo, Charlie, Peter M. y demás. Está para darse una vuelta.
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Finalmente convencí a Quintín de que leyera la última novela de Bizzio.
Lo que nadie puede saber ahora, a ciencia cierta, luego de leer su comentario, pese a frases como esta (”En fin, hay pocas dudas de que Era el cielo es una novela intensa, plagada de momentos fuertes, como si su matriz de confección fuera la del serial televisivo. El truco es que es eso sin dejar de ser literatura, con la introspección y el trabajo de lenguaje que les cabe a las novelas ‘de escritor’”) es si le gustó o no.
Acá, la reseña.
Y el aporte de los muchachos de Contrarreforma a todo el asunto.
Tags: Discusiones y polémicas
Enero 11th, 2008 · 1 Comment
“Estoy harto de los escritores que viven reformulando para la prensa sus propias obras, así que no voy a decir nada sobre el asunto. Empecé a escribir esa novela por un capítulo, el de la violación, y escribí ese capítulo por una frase, la que dice: ‘Cuando llegué, dos hombres violaban a mi mujer’. Después fui hasta el final. Lo único que sé es que escribí en todas direcciones”.
Una oportuna entrevista a Sergio Bizzio en La Voz del Interior.
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Enero 10th, 2008 · 1 Comment
Lo vi en lo de Hernán y después en lo de Terranova, y no pude sino ceder a la irresistible atracción de los hechos banales e intrascendentes. La imagen de arriba es la de la PC del trabajo, que suele cambiar bastante seguido, pero donde Kate Moss en sus múltiples variantes es una abonada permanente (sí, me cuido siempre de que la cara quede despejada). La de abajo, un poco más nostálgica, y aún más ordenada, es la de casa. Malón lacaniano, abstenerse.


Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Este es un comentario que apareció en la entrada de aquí abajo pero que por su extensión e importancia (ya que me parece que puede disparar una interesante discusión), lo rescato y pego como post individual.
Por Daniel Molina
Hoy comentaba con un par de amigos -que son artistas visuales y que leen habitualmente blogs de narradores, poetas, críticos literarios y gente de cine (como el blog de Quintín, por ejemplo)- que en esos blogs (y yo agrego “también en este”) nunca se tiene en cuenta, cuando se señalan acontecimientos culturales, ni a las artes visuales ni a la TV, siendo que hoy, en todo el mundo, son el centro de la discusión sobre la cultura contemporánea. Justamente, cuando el otro día ponías que las actuales producciones literarias son tan buenas como lo fueron en otros momentos (con lo que, según cómo me levante, puedo más o menos coincidir, sacando anomalías como Borges y Sarmiento, porque si pensamos en esos monstruos ni con toda la genialidad de Aira nos alcanza para acercarnos a otros momentos de nuestra producción artística), bueno, cuando defendías tu punto de vista optimista sobre la producción literaria actual, yo noto que hay algo errado en el argumento. No se trata de que sean buenos o malos. Siempre hubo malos y algunos buenos. Y además sin perspectiva es difícil saber qué quedará de esta época (yo recuerdo que en un reportaje que le hicimos al pintor Pablo Suárez para una de las publicaciones del Rojas que dirigí, que él decía que en los 45 años de carrera que llevaba había visto miles de artistas que habían empezado una carrera, que habían hecho muestras hermosas a veces y a veces malas, pero que de todos esos no quedaban ni cinco nombres en el recuerdo de la historia de la cultura argentina).
Volviendo al tema de la literatura argentina (y podría decirse que también de cualquier otra parte), me parece que la cuestión es que hoy, después de algunos siglos de primacía, desde los 80 o 90 la literatura ha dejado de ser la brújula de la cultura de la época y se ha transformado en una de las tantas manifestaciones culturales que hay, pero ya sin ser el centro del sentido.
Y eso sí es un signo histórico que se va manifestando cada vez con más claridad. No se trata de que Amis, Ishiguro y Roth (o Murakami o Houelebecq, o quien quieras de los que hoy están en plena producciòn) sean inferiores a Joyce, Proust, Borges o Kafka (o Svevo o Faulkner o Sartre –el literato–, o Nabokov, por nombrar algunos pocos nombres de los “grandes” en serio), sino que cuando esos grandes escribían la literatura era un apuesta central del sentido del mundo. Hoy a nadie le importa que está escribiendo Lemebel o Guillermo Martínez (para poner dos opciones extremas, pero poné el nombre intermedio que quieras). Salvo a los editores de los suples, a los autores de los blogs de comentario literario, a los compiladores de antologías y a los profesores de letras (es decir, unas mil personas en todo el país), la literatura contemporánea no le mueve un pelo a nadie. Se la lee como entretenimiento y se la olvida, un par de páginas antes de terminar el libro (y no creo sólo que eso suceda porque lo que se escribe hoy sea insustancial sino porque la letra se ha desengachado del eje de la vida contemporánea, se ha puesto a mirarse el ombligo o a mirar el cine y contarlo –para volver a poner otras dos opciones extremas, y se podrían poner todas las gradaciones entre el realismo ingenuo que le defiende en su blog Iglesias Illa y la autorreflexión militante que ya no tiene demasiados cultores, aunque Tabarovsky se podría apuntar a ese extremo–.
Bueno, creyendo yo que la literatura no ocupa ya el centro del sentido, me parece increíble que la crítica cultural argentina se dedique a ella casi en exclusividad (las pàginas de ADN, de Perfil y de Ñ dedicadas a todos los temas que no son librescos son siempre marginales y se ponen al final o en los resquicios). Radar, que quería estar más en el ajo en ese sentido, se ha transformado en un lugar en el que cada semana se creen que descubren a los nuevos Beatles (al menos, cada CD que oye Fresán o cada libro que ve, cada muestra a la que va, dice que acaba de aparecer lo más maravilloso ¡de la semana!).
Bueno, se me hizo larguísimo y me quedaron cuestiones centrales en el tintero (como el fetichismo que despiertan objetos como el libro o el film o el cuadro o lo que sea que dé la idea de obra redonda, cuando si algo se está diluyendo es justamente esa idea de obra redonda terminada en un libro; y eso se nota justamente en la patota del blog, que defiende todo el tiempo este medio como si fuera la quintaesencia del paraíso del sentido contemporáneo y se muere sin embargo por acabar, como en el mallarmeano siglo XIX, en un libro).
Tags: Discusiones y polémicas
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