Y mientras en la noche catalana del 30 de mayo Portishead interpreta el solo instrumental del último tema del concierto, el número trece, Beth Gibbons se acerca hacia donde este corresponsal está sentado, en la primera fila del Auditori del Parc del Forum, y el corresponsal estira el brazo, y se estrechan las manos, y la cantante se sienta a sus pies, a ver cómo la banda sigue tocando. Luego se para y mirando hacia el público, y a pesar de la cara de horror de los guardias de seguridad, invita con el brazo a que las tres mil personas de la sala se suban al escenario a bailar con ella, mientras el ritmo de la canción entra en una espiral de ruidosa demencia. Así fue, finalmente. Hay fotos y todo. Como dijo alguna vez Capote, luego de conocer sin saberlo a la mismísima Willa Cather, uno de los frissons de mi vida, sin ninguna duda.
Entries from Mayo 2008
Encuentro cercano del tercer tipo
Mayo 31st, 2008 · 2 Comments
Tags: Música y alrededores
Poblenou
Mayo 29th, 2008 · 7 Comments
Acá convivo, en el barrio de Poblenou (como si dijera un Almagro, algo más fabril), con tres mujeres recién separadas, una gata y una perra: las chicas se quejan o penan por sus ex novios buena parte del día. Después se van a trabajar, salen de trabajar y ninguna quiere volver a casa: van de bar en bar tratando de retrasar la hora de encontrarse nuevamente con la cama vacía. Barcelona es una sucesión permanente de estímulos, una rueda que gira sin parar, pero hay tanta soledad: acá nadie tiene familia, y los amigos suelen ser circunstanciales. Se aprende mucho de la psicología femenina viviendo con tres mujeres y dos hembras.
Ahora me voy, finalmente, a ver a Portishead al aire libre. Faltan apenas un par de horas. Dentro de algunos días toca también Bon Jovi, y a mediados de junio Radiohead (la entrada: 75 euros). Sigo buscando el libro de cuentos completos de Willa Cather, que nadie parece tener. Ni siquiera en La Central, la librería más completa de Barcelona (a propósito: en la sucursal del barrio árabe tenían expuestos en la vidriera todos los libros de Eloísa Cartonera).
He visto una casa de zapatos que se llamaba Soriano; una de antigüedades, Manuel Puig; y todos los locales del Raval tienen un Forn (horno) de algo. El ojo está entrenado y no hay nada que hacer. Vi también libros de Marcelo Cohen, de César Aira y de Fogwill. Compré en el FNAC “Espera la primavera, Bandini”, de Fante, en edición de bolsillo, y “Sin heroísmos por favor”, un libro increíble sobre Carver. Y en cualquier momento me hago de una biografía sobre David Lynch. La antología de cuentos para leer en el bus (que pagó buena parte de este viaje) va por la quinta edición. Si puedo, trataré de convencer al editor de Verticales de Bolsillo de que publique “La joven guardia”.
Tags: Música y alrededores
Elige tu propia aventura
Mayo 28th, 2008 · No Comments
Cuando Terra se ilumina, salen cosas como éstas: las diversas maneras de leer a César Aira: como un estudiante de Letras, como un periodista cultural, como una señora bien de Palermo, o como él mismo quiere.
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Llegando los monos
Mayo 28th, 2008 · No Comments
Acaba de salir el tercer número de 150 monos, que se puede bajar de acá.
Y este es el sumario:
Kimono
El llanto del payaso, Ignacio Uranga
Lo que queda del mono, Ariel Devincenzo
Movimientos incorpóreos, Nurit Kasztelan
Kin Kón
Entrevista a Ricardo Strafacce
Mono con navaja
Pasado de contradicciones, Ariane Díaz
Monoambiente
Mujeres de barba candado, Fernando Vico
Tiro de gracia, Verónica Bonafina
Segundo B, Mariano Pensotti
Mono con navaja
Maten a Borges, Santiago Sánchez Santarelli
Monólogo
Viviendo a costillas del poeta III, Gastón Mazieres
Mono con navaja
Las locas, una lectura, Carolina Berduque
Poemínidos
Alfonso Durán, Santiago Sánchez Santarelli
La banana mecánica
Crónica de un cineasta inevitable, Marcos Vieytes
La del mono
Pornosonetos, Ramón Paz
Monoaural
Larumbe, Fernando Dominguez
Tags: Eventos y presentaciones · Libros / Novedades
Entrevista con Ignacio Echevarría
Mayo 27th, 2008 · No Comments
“La pérdida de relevancia de la crítica literaria, en particular, tiene que ver, además, con un progresivo desplazamiento de la literatura hacia una posición marginal dentro del sistema de la cultura contemporánea. Y esa posición marginal no obedece tanto a la hegemonía de los medios audiovisuales, como tan a menudo se suele decir, como a la desactivación de la literatura (y, en general, de toda expresión artística) a consecuencia de su confinamiento en un terreno segregado de las tensiones sociales”.
Entrevista con Ignacio Echevarría, en Terra Magazine.
Tags: Artículos, crónicas y reportajes
Primer día
Mayo 26th, 2008 · 7 Comments
Digamos que viajo unas doce horas, y llego al aeropuerto de Madrid y me queda una espera de otras tres para volar a Barcelona. Compro el diario y el Babelia trae una nota sobre los “nuevos escritores latinoamericanos” repleta de nombres de argentinos, aunque el resultado final es una gran ensalada que no aporta demasiado -o sí: a la confusión general.
Luego vuelo y llego a destino y me tomo el tren y el metro. Hago combinaciones eternas, con una valija que pesa demasiado . Llego a la casa de mi amiga, que me espera con sus otras amigas y una fiesta infantil en el medio de su living. Una cuarta amiga le festeja el cumpleaños a su hijo de dos. El pibe tiene una remera con la inscripción “Thrasher”, igualita a la que tengo en mi valija, pero de color negra. Barcelona, escucho, es -entre tantas otras ciosas- una ciudad skatefriendly.
Duermo una siesta de dos horas. Me levanto. A las nueve de la noche aún es de día. Salimos. Bar. Bar. Bar. Disco. Disco. Se hacen las seis de la mañana y un tipo muy simpático nos invita a seguirla en su casa. Su casa termina siendo un piso inmenso a pocas cuadras de la Plaza Real: tiene, en las paredes, un Tápies, un Torres García, un grabado de Picasso, un tapiz del siglo XVII y un MIró original. También tiene un castillo en alguna parte del sur del país. Bebemos y hablamos de arte. Le cuento de cuando fui a cazar jabalíes para hacer una nota, y él me cuenta de cuando pasó nueve meses en Zimbawe. Me cae bien.
A la salida nos damos la mano y quedamos en volver a vernos. Cuando con mis amigas dejamos su casa, a las nueve de la mañana, lo hacemos en puntas de pie y chistando por silencio: cuando se cansan de quejarse de los ruidos, los vecinos del Barrio Gótico arrojan huevos a los paseantes poco discretos. O baldes de agua. Lo comprobé a los pocos minutos, con mis propios ojos.
Tags: Visto y oído
La resurrección de los autores
Mayo 25th, 2008 · 1 Comment
Con la desaparición de Punto de Vista, la publicación sobre arte, sociedad y literatura que Beatriz Sarlo editó durante tres décadas, el panorama de las revistas literarias se angostó indudablemente –habrá que ver, aunque sólo se podrá medir con el paso del tiempo, cuáles son las reverberaciones que esa ausencia generará. De todas maneras, por fortuna, quedan publicaciones –aunque pocas y también de circulación restringida– que mantienen vivo un espacio de pensamiento sobre la producción literaria actual. Una de ellas, quizá la más atendible, es Otra Parte, dirigida por Graciela Speranza y Marcelo Cohen, que como Punto de Vista aparece también cuatro veces al año.
Algunos meses atrás los ensayistas Alberto Giordano y Josefina Ludmer se habían dedicado, cada uno por su parte, a analizar la llamada “inclinación autobiográfica” verificable en la literatura argentina contemporánea. En este sentido, Speranza y Cohen le dedican el último número de Otra Parte a reflexionar sobre la emergencia de esta corriente, bajo el título Vidas reales / Vidas imaginarias.
Las entradas al tema son múltiples. Hay artículos sobre la obra de Günter Grass, Enrique Vila-Matas, Joao Gilberto Noll, María Moreno, Matilde Sánchez y Sophie Calle. Pero es la propia Speranza la que abre el juego desde la nota que articula la revista: “¿Dónde está el autor?”. Allí comienza poniendo en crisis el célebre decreto de “la muerte del autor” que enunciara Roland Barthes en 1968 y al que adhirieran luego Michel Foucault, Julia Kristeva y Jacques Derrida. Speranza pone, como ejemplo de esta tendencia, los últimos libros de César Aira, Juan Forn, Daniel Guebel, Sergio Chejfec y Alan Pauls (a los que se podría sumar sin problemas los nombres de Sergio Bizzio, Damián Tabarovsky y Daniel Link), y afirma que “la imposibilidad de decidir quién dice ‘yo’ sacude al lector (…), abre preguntas sin respuesta y complica el juicio estético y moral (…). El estatuto del género se tambalea y se revela la naturaleza novelesca de toda escritura del yo”. Contra las voces que señalan y deploran esta suerte de “regreso yoico” como un peldaño más del narcisismo y la neurosis de los escritores argentinos, Speranza ve, en cambio, una “alternativa de sobrevida para las formas exánimes”.
O, como escribe: “Si la vuelta del yo a la ficción inquieta al lector, lo desacomoda y hasta lo irrita, se trata en el mejor de los casos de un efecto calculado que es la primera prueba de su energía”. Algo similar piensa y refiere casi indignado Pauls, en una presentación de 2006 recogida en el mismo número de la revista, al hablar de Vila-Matas: “Dios mío, qué prueba de indigencia no ver, no poder ver hasta qué punto la primera persona es menos un yo que una pura conectividad, el principio de una suerte de delirio comunitario, y hasta qué punto lo que nace de ese big bang no es tanto un mundo como mil mundos posibles en los que ya nadie podrá decir ‘yo’, ‘mío’ o ‘mi’, sin caer en la comedia o hacer el ridículo”.
Finalmente, la elección de las ilustraciones de esta entrega de Otra Parte no podía haber sido más acertada: se trata de la serie de imágenes que la fotógrafa argentina Rosana Schoijett agrupó con el título de Kiosco. Schoijett (Buenos Aires, 1969) estudió cine y cursó la Beca Kuitca, pero estas tomas en las que rompe los códigos periodísticos y se integra al cuadro junto a los entrevistados (Silvina Luna, María Julia Alzogaray, Fabián Gianola, Elisa Carrió, Susana Giménez, Juan Carlos Blumberg, entre otros) las realizó durante sus largos años como reportera gráfica de la revista Noticias. Una forma lúdica, inocente, exquisitamente irónica de desplazar la atención del espectador de las figuras mediáticas y decir “yo”, en este caso desde el terreno de la fotografía.
(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 25 de mayo de 2008).
Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)
Out of office
Mayo 24th, 2008 · 6 Comments
Finalmente, ya estoy acá. Barcelona está más linda que nunca, y falta menos de una semana para ver a Portishead en vivo. Para la próxima, prometo fotos propias.
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Improvisame que me gusta
Mayo 21st, 2008 · 2 Comments
Tags: Eventos y presentaciones
Tenía un lugarcito en el jardín de casa
Mayo 21st, 2008 · No Comments
Y rompí el chanchito y me construí una rampa. Para andar con mis amigos.
Tags: Visto y oído
Mis muertos punk
Mayo 20th, 2008 · 14 Comments
Fue en agosto del año pasado. No recuerdo la fecha exacta, pero sí que era miércoles, porque iba para el taller. Venía leyendo las galeras de una novela por la avenida Juan B. Justo, desde Santa Fe y hacia Honduras. En realidad no eran las galeras, sino una impresión sin anillar y en A4 del archivo word. Estaba tan concentrado que ni me di cuenta que dos tipos se me acercaron por atrás, y cuando sentí que me agarraban del hombro salté hacia adelante, pisé los escombros de la torre que lleva como un año en construcción y me fui de boca al piso. No alcancé a amortiguar bien el golpe y quedé tirado en la vereda, de costado. Los anteojos volaron medio metro, pero no se rompieron. Fue lo primero que atiné a hacer cuando me paré: agarrarlos y ponérmelos, mientras un par de autos frenaban en medio de la avenida. Los chorros quedaron de pie, a poca distancia, sorprendidos por la reacción. Lo único que hacían era putearme. Después, se dieron vuelta y salieron corriendo. Recogí las hojas, el bolso y seguí caminando. Llegué al taller con el saco lleno de polvo y las manos en sangre. Esa misma noche, pero algo más tarde, me separé. La vida tiene esas cosas: no pasa nada hasta que pasa todo junto. Dormí en la casa de unos amigos aquella noche y algunas más. Nunca terminé la novela que venía leyendo, la misma que ahora acaba de convertirse en libro. Tal vez, ahora que pasó un poco de tiempo, sea una buena oportunidad.

Tags: Libros / Novedades
El humo sobre Buenos Aires
Mayo 19th, 2008 · 1 Comment
Por Jesús Ernesto Parra
El Humo
No teníamos idea a que ciudad llegaríamos. Antes del viaje las imágenes que aprovisionaba de Buenos Aires avisaban una ciudad pre-invernal y llena de humo. De entre todas no dejaba de recordar aquella donde un indefenso ciclista intentaba salir sin éxito de una nube gris. La nube de humo parecía succionarle de vuelta y su pobre bicicleta caminaba de revés hacia ese pasado de contaminación que ilustraba la gráfica. Pensaba Buenos Aires como una inmensa nube en la cual seríamos abducidos por coordenadas donde las literaturas y las Guías T no podrían hacer mayor cosa. Forzosamente convertidos en viajeros según la definición de Bowles –entregados a la lógica del viaje, saltando ya de antemano nuestro propio itinerario de invitados a ferias del libro– descendimos sobre la ciudad y un cielo despejado, un sol de postal turística, tiraba al suelo mis proyecciones sci-fi, devolviéndome a la roma realidad de ganado de clase económica, víctima de los taxis y el jet lag.
Ese primer día el humo no dejó de seguirnos los pasos. Nos siguió en el monólogo sostenido por el conductor por más de noventa pesos –según el taxímetro– hasta nuestra llegada a Belgrano. Estuvo presente en las conversaciones casuales con los amigos al teléfono, que entre frases típicas –el llámame luego que estoy ocupadísimo y el categórico OBVIO todo en mayúsculas para guillotinar cualquier tema– se colaba como la amenaza fantasma, como las bajas temperaturas que hicieron que atiborrara mi maleta, acostumbrada a jeans viejos y remeras de algodón, de ropas de invierno que nunca terminé de usar.
También de humo fueron las noches con bares trastornados. El primero, donde todos nuestros amigos locales parecían no aparecer, sino que en cambio eran ecos con rostros cambiados. La escena: nueve personas subidas a un coche hecho para cinco en mitad de la madrugada de Palermo. Mientras fracasábamos buscando un bar abierto, el conductor, que hasta ese momento no tenía nombre, me gritaba: “¿Me estas cargando? ¿Me estas cargando? ¡¡Pero si JuanJo Becerra es mi hermano!!”. Y sacando su móvil marcó un número que en pantalla afirmaba BECERRA. Y esperamos, y esperamos, y esperamos.
Y Becerra nunca contestó.
La otra: Yumber Vera nos lleva a todos a un club enorme. Yumber Vera nos hace pasar sin hacer fila. Yumber Vera desaparece succionado por uno de los túneles del club. En cambio a nuestras manos no dejan de llegar botellas individuales de champaña. Burbujas que nada tenían que ver con el rock a todo vatio, o sí. Que hicieron que de a poco nos fuéramos desapareciendo, quizá como Yumber, o quizá como el humo que hasta ahora no llegaba, pero que borró nuestro rostro hasta el día siguiente donde fuimos apareciendo de a poco, en nuestro apartamento en Belgrano, como si cayéramos del cielo, sucios, con caras deslumbradas, un poco perdidos. Como recién salidos del culo de John Malkovich.
Sobre Buenos Aires
María es cantante. La banda donde canta se llama Rosal. Y acaba de terminar un recital de ellos. Un recital al cual llegué por accidente, en un taxi donde nadie se dirigió la palabra. Donde todos –o todas más yo– éramos venezolanos.
María me dijo que el Parque Lezama quedaba justo a tres cuadras de donde estábamos. Cuando le pregunté si se podía visitar a esa hora, me replicó con otra pregunta: ¿Qué rayos quería hacer yo en el Parque Lezama y a las 4 de la madrugada?. De inmediato nos pusimos en marcha. En el camino le comenté sobre la imagen de mi lectura adolescente de Sobre Héroes y Tumbas y en la escena de Martín mirando a la estatua de Minerva antes de conocer a Alejandra.
Con una sonrisa María me dijo que nunca había leído a Sábato.
En el trayecto atosigué a María y a los otros caminantes con un montón de preguntas. Repasaba las geografías porteñas y el mapa imaginario que conformaba en mi cabeza, compuesto este casi todo por coplas, tapas de discos, y lecturas diversas. De memoria una ciudad definida en un verso: San Juan y Boedo antigua, y todo el cielo, Pompeya y más allá la inundación. Y la respuesta lapidaria de alguien: “Ernesto, esa ciudad ya no es”. El anuncio de mi amigo mientras caminábamos frente a las estatuas amanecidas de que Pompeya –Sur (paredón y después)– son sólo mito; instalaciones post industriales, abatidas soluciones habitacionales. La no-ciudad de la que huiría al día siguiente, luego de salir a la Feria San Telmo intentando volver al Parque Lezama ahora de día. Una ciudad de cromos, de tópicos, de precios globalizados. Rostros de millas aéreas y calles de economía de saldo. El tango perdido en la marea del siglo XXI, como un nombre más en el inmenso McDonalds que es el planeta tierra.
Nunca vi el parque Lezama a la luz del día. Nunca encontré a la ciudad que alguna vez leí. Antes de dormirme recordé la imagen irreversible de la avenida Almirante Brown perdiéndose en la noche de una ciudad que no podrá ser vista, una ciudad que nunca podré caminar, y una ciudad en la que nunca estuve.
Soñé que Marcelo Tinelli se me acercaba seguido de un coro de rubias en minifalda, sonaba una cumbia y Marcelo Tinelli me diagnosticaba vértigo horizontal. Soñé que Carla y yo buscábamos una pizzería por la Calle Cuba, y de a poco fueron haciéndose leves nuestros pasos, de a poco nos fuimos elevando por los aires, aires llenos de humo. Soñé que estaba muerto y que la sala de espera del Infierno era un cine multiplex y la película que daban era El día que me quieras. Soñé con una plaza donde las estatuas hacían un espectáculo nocturno, un espectáculo donde nadie iba, el título de la obra era La Edad del Bronce. Soñé con paraguayos que viven colgados de nuestro edificio y que de seguro dormían suspendidos sin tocar el suelo. Soñé que mis amigos partían desde La Boca montados sobre la tapa de un LP, mis amigos se hundían y cantaban la copla ¿dónde habrá una ciudad en la que alguien silbe un tango?. Soñé que llegaba el frío. Soñé que me levantaba, caminaba hasta el balcón para tomar aire y olvidar mis pesadillas. Estaba despierto, y cuando levanté los ojos, entre los rayos y la lluvia, el humo comenzaba a caer sobre la ciudad.
(Esta es la crónica de la estadía en Buenos Aires de uno de los fundadores de la revista venezolana Plátanoverde).
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Empecemos bien la semana
Mayo 19th, 2008 · No Comments
Tags: Visto y oído
Diario íntimo de un lector
Mayo 18th, 2008 · 1 Comment
Los editores suelen ser personas ocupadas y preocupadas: dedicados cada vez más a manejarse en el territorio del marketing y la futurología (obligados a vender más ejemplares y más rápido, arriesgar todos los meses por la construcción de un best seller, como si los best sellers no fueran el resultado de la múltiple confluencia de variables completamente azarosas), y menos en el marco estricto de la producción de libros con un mínimo de calidad. Es por eso que, paradójicamente, muchos de ellos tienen poco tiempo para leer –aunque esto último, a decir verdad, no es algo que les pase sólo a los editores–. Si al mismo tiempo, semana tras semana, llegan a las editoriales decenas de originales esperando ser descubiertos, arrancados del olvido y publicados, ¿cómo evaluar la potencialidad de esos trabajos? Muchos trabajan con lo que en la industria se denominan “lectores”: escritores, periodistas y estudiantes que se dedican a elaborar informes de lectura sobre la obra que les tocó en suerte. El formato del informe varía de acuerdo con las exigencias de las editoriales (glosar el argumento, colocar puntajes, analizar la obra críticamente) y, por lo general, se exige del lector que recomiende o desaliente la publicación del original.
Los informes de lectura son secretos y anónimos, para evitar suspicacias y represalias. Pero se sabe que escritores como Marcelo Cohen o César Aira, entre muchos otros, trabajaron como lectores, y se cuenta que sus informes son a la vez notables piezas literarias. El poeta Gabriel Ferrater fue otro de los escritores que se dedicó, por largos años, a elaborar informes de lectura, que fueron recogidos por el sello español Península en el año 2000 con el título de Noticias de libros. Ferrater nació en 1922 y murió 1972 (en rigor de verdad, cumplió la promesa que le había hecho a sus amigos de que cuando llegara a los 50 años se mataría). De una erudición asombrosa, tradujo al catalán y al castellano obras de Kafka y Gombrowicz, escribió una amplia obra ensayística y tres libros de poemas, recopilados en Mujeres y días.
Noticias de libros está dividido en tres partes: “Primeros informes para Seix Barral (1961-1965)”, “Papeles de Hamburgo (1963-1964)” y “Ultimos informes para Seix Barral (1970-1972)”. Ferrater lee para recomendar o no la traducción al español de novelas, poesías y ensayos. De acuerdo a la complejidad y el valor de la obra, la despacha en pocas líneas o elabora detallados y extensos informes. Analiza las traducciones de Dashiel Hammett, el libro ¿Qué es la historia? de Edward Carr, lee a Bernard Malamud y a Nadine Gordimer, pero también a autores que nadie recuerda. Sus textos son no sólo reveladores, sino también divertidísimos. Cuando escribe sobre Visions of Gerard, de Jack Kerouac, arranca así: “¡Caramba! Los chicos duros tienen corazones de azúcar”. Acerca de Ces Chers Petit, de Randal Lemoine, dice: “Es un libro tan imbécil que ni siquiera soy capaz de escribir un informe como es debido sobre él. Si un traductor tiene que sudar, démosle Finnegans Wake antes que esto”. Ferrater no es un lector más: piensa la obra como un todo, como si fuera un editor. Ni Nabokov se salva cuando lee La dádiva: “Esta es una obra mayor, no como Pale Fire. Creo que ningún otro libro ha dado tanto juego a su singularidad (…). Ahora bien, desde el punto de vista editorial, el libro reúne casi todos los inconvenientes en que podría pensarse, y si alguna vez un libro de un escritor prestigioso puede ser calificado de pesadilla del editor, es éste”. Y luego se toma varias páginas para enumerar sus inconvenientes. ¿Qué libros de los que se publican actualmente en la Argentina pasarían la prueba de Ferrater? No se molesten: es una pregunta retórica.
(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 18 de mayo de 2008).
Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)
Dolina y los buenos muertos
Mayo 16th, 2008 · 2 Comments
AD: (…) Nadie que se resista a admitir que ha sido derrotado puede ser objeto de deseo.
JS: ¿Entonces qué cabe? ¿La indiferencia?
AD: Nada. Sufrir, pero en el fuero interno. Sufrir para sí. Escribir poemas si quiere, o hacer lo que le dé la gana, pero sin involucrar a la persona que lo ha rechazado. Ubíquese donde lo han puesto. Si lo ponen en el lugar del muerto, pues sea el mejor muerto del mundo.
(Fragmento extraido de Ver para leer, el libro).
Tags: Aseveraciones mínimas
Dos amigos
Mayo 15th, 2008 · No Comments
Tienen sus espacios en blogspot, y los dos valen bien la pena: Daniel Riera y Agustín Valle. Deuda saldada.
Tags: Sobre libros y blogs
Grant y la felicidad
Mayo 14th, 2008 · No Comments
“Si tenés éxito y sos feliz, tratá de que nadie se entere”.
(Cary Grant)
Tags: Aseveraciones mínimas
Dos semanas
Mayo 14th, 2008 · 2 Comments
Falta poco. En algo así como diez días me encuentro con Beth en Barcelona. La voy a ver dos noches seguidas. Después: qué importa el después.
Tags: Música y alrededores
El señalador
Mayo 13th, 2008 · No Comments
Las noticias culturales destacadas del fin de semana:
Perfil: entrevista con Juan Villoro.
La Nación: entrevista con Richard Ford.
Perfil: Fabián Casas, sobre César Aira.
Clarín: Updike y su última novela, Terrorista.
Página/12: vuelve el policial negro argentino.
Perfil: un desopilante diálogo con la madre de Michel Houellebecq.
Tags: El señalador (noticias destacadas de cultura)
Aunque no la veamos
Mayo 13th, 2008 · 2 Comments
La nueva narrativa argentina siempre está. Si hasta escriben de ella en la prensa extranjera.
Tags: Nueva narrativa argentina
Historias de hombres solos
Mayo 12th, 2008 · No Comments
Así como en el 2006 distribuyó la filmografía completa de Martín Rejtman, ahora, dos años después, el MALBA decidió publicar las tres películas del que tal vez sea el director más radical del cine argentino: Lisandro Alonso. Alonso nació en Buenos Aires en 1975 y para una parte de la crítica especializada es el “último autor”. Sus obras –La libertad (2001), Los muertos (2004) y Fantasma (2006)– tienen muy poco en común con las de sus compañeros de generación, o con las de los jóvenes que empezaron a filmar después de él: forman algo así como un archipiélago que reclama una hermenéutica propia, una nueva manera de plantarse frente a la pantalla. Poco importa si, como se ha dicho, Alonso se autoexcluye del circuito de la industria del cine y decide filmar al margen de ella (así y todo, sus dos primeros filmes se exhibieron en el Festival de Cannes): es su manera de elegir qué ver y qué mostrar lo que lo pone en un lugar excéntrico.
En La libertad, el eje de la trama (porque hablar de “relato”, en el caso de Alonso, es algo por lo menos desacertado) es un día de trabajo en la vida de un hachero; en Los muertos, lo que se ve es la vuelta de un isleño a su hogar en medio de la selva, luego de pasar algún tiempo preso por un crimen del que no sabemos nada. En Liverpool, la película que Alonso terminó semanas atrás, habrá otro regreso: el de un hombre que tras haber desaparecido veinte años llega a Ushuaia en un barco carguero. Se entiende: lo que cuenta en el cine de Alonso son las imágenes y los silencios, que generan un efecto hipnótico. “Si fuera por mí, nadie hablaría. No confío en las palabras”, declaró en una entrevista. ¿Cómo es que alguien se inclina por este tipo de representaciones, en un ambiente saturado de relatos convencionales, calculados, pretenciosos, triviales? Alonso lo explica así: “Yo no soy el enfermo: los enfermos son los demás, que cuentan siempre lo mismo, y lo hacen de la misma manera. Es un problema mundial. Por eso se celebran tantos festivales, porque es la única forma de ver películas diferentes”.
Sacó el cuchillo, lo abrió y clavó en el tronco. Sacó una de las truchas. La golpeó contra el tronco. La trucha se estremeció y se quedó rígida. Nick la colocó encima del tronco y le rompió el cuello a la otra del mismo modo. Eran unas truchas estupendas. Nick las limpió, abriéndolas desde el ano a la punta de la madíbula. Las entrañas, las agallas y la lengua salieron de una sola pieza. Las entrañas salieron todas juntas, limpias y compactas. Nick lanzó los despojos a la orilla para que se los comieran los visones. Luego de estrenar Los muertos, Alonso confesó que su película estaba inspirada en la novela La casa de los muertos, de Dostoievsky, y en algunos cuentos de Horacio Quiroga. Sus personajes –quedó dicho– son hombres solitarios que se desplazan con lentitud y en silencio. Los vemos todo el tiempo, los seguimos en sus recorridos casi sin interrupciones, pero jamás sabemos qué es lo que cruza sus cabezas, qué pensamientos los ocupan, qué secretos mecanismos ordenan sus actos. Alonso los acompaña, los muestra magistralmente: hombres en apariencia pacíficos, que en cierto momento (a la hora de alimentarse, por ejemplo) demuestran que son capaces de destripar un cuerpo con naturalidad, brutalmente pero sin violencia. Es extraño que hasta hoy no se haya señalado la semejanza que tienen los protagonistas de sus dos primeros filmes con personajes como el del fragmento de las truchas de arriba: nada menos que el Nick Adams de El río de los dos corazones. ¿Habrá leído Alonso los cuentos de Hemingway?
(Publicado en el suplemento de Cultura de Perfil el domingo 11 de amyo de 2008).
Tags: Asuntos internos (en el diario PERFIL)
Un trato con Gabo
Mayo 10th, 2008 · 2 Comments
Usted tiene que escribir esa historia, me dijo: yo la quiero leer. No sé de dónde saqué el coraje, pero le respondí que podíamos hacer un trato: yo escribo la historia si usted se decide a viajar, de una buena vez, a la Argentina. Gabriel García Márquez es un tipo supersticioso: Cien años de soledad se publicó en Buenos Aires en 1967 y fue un suceso mundial. Fue entonces que decidió no volver al país, para no cortar la racha. “Pero hombre…”, contestó, y no dijo más. Así que esto es, si se quiere, el pago de la primera parte de la deuda que contrajimos aquella vez, en enero de 2006, en un aula de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, en Cartagena de Indias, Colombia.
Un minuto antes, mientras me recuperaba de la sorpresa de verlo entrar por la puerta del aula, Jaime Abello, director de la FNPI, me señaló y dijo: “Cuéntale, Maxi, cómo es eso de que trabajaste en un diario que tuvo más números de prueba que en la calle”. Así que intenté explicarle que era cierto, y que siete años después formaba parte del relanzamiento del mismo diario. Luego él me dijo que escribiera esa historia, que la quería leer. La historia es la que sigue.
Empecé a trabajar en PERFIL como redactor de Turismo en 1998. Duré poco más de veinte días. Mi jefa decidió echarme, aunque nunca me explicó las razones. Lo extraño fue que, gracias a las recomendaciones de Miguel Wiñazki y Jorge Fernández Díaz, y el entusiasmo de Daniel Capalbo, a los dos días estaba trabajando de nuevo, pero para la sección Policiales. Cuando el primer número salió a la calle yo estaba en Punta Alta, cubriendo el caso de una maestra de escuela primaria que había mantenido un romance con uno de sus alumnos. Conseguí las cartas de amor que ella le había escrito, y la nota fue tapa. Semanas después, cuando volví a Buenos Aires, me duplicaron el sueldo. Con 22 años, disfruté de la omnipotencia de una redacción como la que tenía PERFIL en 1998 todo lo que duró: un par de meses más. Conocí a periodistas enormes e hice algunos amigos.
Y esa fue mi corta experiencia en aquel diario: un despido, una cobertura, la emoción de la primera tapa. Luego pasaron los años, y el 2005 me encontró de nuevo ahí, aunque más viejo y en otro lugar. Pero esa es otra historia. Ahora puedo publicar esta nota, mandarla por mail a Cartagena, y esperar que en la otra punta del continente alguien la lea y decida cumplir con su parte del trato.
(Publicado en el suplemento homenaje por los 10 años del diario Perfil, el sábado 10 de mayo de 2008).
Tags: El oficio de escribir (sobre periodismo)
¡Extra, extra!
Mayo 8th, 2008 · No Comments
Salió el nuevo número (33, nada menos) de El Interpretador.

Tags: Eventos y presentaciones · Libros / Novedades
Carver y la literatura autobiográfica
Mayo 7th, 2008 · 5 Comments
“Alguien en la mesa habló y dijo: ‘Reconozco eso de uno de tus relatos’. Y Cheever dijo: ‘Es probable. Todo lo que escribí es autobiográfico’. Ahora, por supuesto, eso no es literalmente cierto. Aunque todo lo que escribamos sea, de alguna manera, autobiográfico. No me molesta la llamada ‘literatura autobiográfica’. Al contrario. En el camino. Céline. Roth. Lawrence Durrell en el Cuarteto de Alejandría. Hemingway en los cuentos de la serie de Nick Adams. Updike, también. Jim McConkey. Clark Blaise es uno de los escritores contemporáneos cuya literatura entra y sale de lo autobiográfico. Por supuesto, tenés que saber qué es lo que estás haciendo cuando te decidís a convertir los sucesos de tu vida en ficción. Hay que ser enormemente audaz e imaginativo y estar dispuesto a contar todo sobre uno. Cuando uno es demasiado joven, por ejemplo, para contar sobre lo que sabe, ¿qué conoce mejor que sus propios secretos? Pero, a no ser que uno sea un escritor verdaderamente especial, uno realmente talentoso, es peligroso escribir libro tras libro sobre La Historia De Mi Vida. Un gran peligro, o al menos una gran tentación, para muchos escritores, es la de volverse demasiado autobiográfico en su acercamiento a la ficción. Un poco de autobiografía y mucho de imaginación resulta mejor”.
“Lines of reference”, de una entrevista con The Paris Review, 1983 (tomado del libro Carver Country, traducción propia).
Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)
Una cosa lleva a la otra
Mayo 7th, 2008 · 1 Comment
Vía el blog de Perla llegamos a un espacio que va a hacer enloquecer a Guillermo Piro: The Sartorialist, uno de los 100 sitios más influyentes del diseño de indumentaria según la revista Time.

A propósito, si ustedes se preguntan dónde estaban las chicas de Piro, bueno, se abrió un espacio dedicado exclusivamente a ellas.
Tags: Visto y oído
Tres mundos
Mayo 6th, 2008 · No Comments
Tags: Eventos y presentaciones
Crítica y ficción
Mayo 6th, 2008 · 7 Comments
“Toda obra importante necesita de un grupo selecto que la sostenga para soportar el rechazo de la crítica general”
(T.S. Elliot, Poesía y poetas).
Tags: Aseveraciones mínimas
Literatura y política en la Feria / 3 y 4
Mayo 6th, 2008 · 1 Comment
Zunini sigue: blogs, conspiraciones y “me cago en la Joven Guardia”, en las dos últimas partes de la charla sobre nueva narrativa argentina.
Tags: Nueva narrativa argentina
Hoy: Confesionario / 2, el libro
Mayo 5th, 2008 · 4 Comments
Feria del libro: Actividades de hoy
GCBA – Dir. Gral. del Libro y Promoción de la Lectura.
20 horas: Presentación de libro “Confesionario II”, de Cecilia Szperling.
Leen: Martín Bauer, Inés Efrón, Cecilia Szperling, Vivi Tellas y Maximiliano Tomas (Sala Roberto Arlt).
PD: ¡Qué bueno, se ve que ya integro una lista negra! Aunque sea la de Página/12.
Tags: Eventos y presentaciones
Natalie reads Shrimpton
Mayo 5th, 2008 · No Comments
Tags: Chicas que leen



