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Carta abierta a Julio Grondona para que Guardiola sea el nuevo DT de la selección argentina

mayo 4th, 2012 · No Comments

Por Maximiliano Tomas

Disculpe que comience esta carta con un recuerdo personal. De todas maneras trataré de ser breve, a la espera de que la lea hasta el final. La última vez que la Argentina ganó un mundial de fútbol yo tenía once años. Me acuerdo de haber visto el segundo gol de Maradona a Inglaterra sentado en el piso de la habitación de mis padres, frente al televisor de catorce pulgadas, la imagen corriendo en silencio y la radio sintonizada en el relato de Víctor Hugo Morales. Cada año que pasa aquellas imágenes se van haciendo un poco más difusas y porosas, pero todavía siguen ahí. No tiene la misma suerte mi hermano menor, que nació en 1983 y que cada tanto vuelve a ver en Internet jugadas sueltas de los partidos de 1986 porque como los hinchas de Racing con aquel gol del Chango Cárdenas, íntimamente teme que nada de eso haya pasado realmente. Desde que pateó su primera pelota suelen contarle que la Argentina es una potencia futbolística, pero con cada Copa América, con cada Mundial que pasa, él va poniéndose un poco más escéptico. Ahora piense que hay una generación entera que anda por los treinta años y a la que le cuesta asociar la camiseta argentina con alguna escena estimulante; que esa memoria futbolística está compuesta de clasificaciones agónicas, goleadas en contra con las selecciones de Colombia y Bolivia, eliminaciones casi vergonzosas de 1994 en adelante.

Yo sé que no debe ser fácil mantenerse ahí arriba, como usted lo viene haciendo desde 1979, cuando fue elegido como presidente de la AFA. Incluso me cae hasta simpático ese gesto de llevar en el meñique de la mano izquierda ese anillo de sello con la leyenda “Todo pasa”. ¿Quién no entendería que ocupando un lugar como ése haya cosechado en todo este tiempo algunos enemigos? Hay otras personas que podrán discutir con más argumentos si hizo bien o no en firmar ese contrato millonario con el Estado para trasmitir los partidos por televisión y así tapar los descalabros financieros de los clubes. Y otras mejor preparadas que yo para determinar si su gestión tiene o no que ver con la situación lamentable en la que está hundido el fútbol local, una de las ligas donde se juega el peor fútbol del mundo. Mi humilde contribución tiene que ver con la propuesta de reiniciar el sistema operativo de la selección argentina y encarar una nueva manera de pensar y entender el fútbol. No somos pocos los que estamos hartos de los golpes de magia del héroe de turno, los que  nos acostumbramos a perder pero no nos resignamos a dejar de creer que un partido de fútbol puede ser un espectáculo que proporcione cierto placer estético.

En fin, que esta carta se está haciendo larga y no llego al centro del asunto: fuimos millones los que el jueves pasado nos agarramos la cabeza cuando Josep Guardiola anunció su retiro de la dirección técnica del Fútbol Club Barcelona. Pero al mismo tiempo algunos argentinos supimos encontrarle el lado positivo a la noticia. ¿O acaso no es Guardiola el técnico ideal para llevar a la Argentina al próximo mundial? Hay al menos tres razones que lo demuestran: está acostumbrado a administrar los egos de las estrellas y a obligarlos a jugar para el beneficio del equipo; es más catalán que los calçots, la fideuá y la sardana, por lo que es improbable que vaya a dirigir a la selección española; y, finalmente, es quien más conoce y mejor hizo jugar a Lionel Messi, esa carta marcada con la que contamos para el Mundial del 2014 en Brasil.

No se nos escapa que la selección ya tiene director técnico. Pero con todo el respeto que Alejandro Sabella y mis amigos platenses me merecen, prefiero que el seleccionado se parezca más al Barcelona, al Manchester United o al Bayern Munich que a Estudiantes de la Plata. En fin, señor Grondona, que si no se le había ocurrido hacer ese llamado, tal vez sea hora de agarrar el teléfono, no sea cosa que algún otro país nos gane de mano. Yo le aseguro que si logra convencer a Guardiola se ganará la simpatía de miles de argentinos, e incluso puede que muchos de ellos decidan mirar para otro lado si a usted le vienen ganas de seguir siendo el presidente de la AFA por cinco, diez o quince años más.

(Publicada en lanacion.com)

Tags: Columnas de opinión propias en LA NACION y otros medios (2012 en adelante)