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Ya nada será igual: la cultura punk y su influencia

julio 3rd, 2012 · No Comments

Por Maximiliano Tomas

La última verdadera revolución de la cultura rock (es decir, de la cultura joven del mundo occidental) se dio a mediados de los 70, nació en Nueva York, se adoptó un par de años después como una moda y una religión pagana en Londres, y desde allí se exportó a todo el mundo. Ese movimiento, llamado punk rock, estaba conformado por un estilo musical rabiosamente nuevo, pero también por una actitud desafiante ante la sociedad, la vida adulta y las corporaciones, todo acompañado de un estilo disruptivo para vestirse y maquillarse, ofensivo a lo que por entonces se consideraba las buenas costumbres. En los Estados Unidos esa música fue acompañada por un discurso irónico mientras en Inglaterra rozaba lo anárquico, con letras que invitaban a la destrucción y el caos. Y en las dos orillas hubo una persona que estuvo en el momento justo y en los lugares adecuados, y participó tanto de la génesis espontánea del punk como de su globalización. Ese hombre había nacido en Londres en 1946, era por entonces un estudiante de Artes seducido por los sucesos de Mayo del 68 en París y el Situacionismo de Guy Debord, y se llamaba Malcolm McLaren.

El punk fue, en los últimos años, historizado en detalle a través de una serie de documentales (The Filth and the Fury, Punk. The Early Years, The Punk Rock Movie, End of the Century: the story of The Ramones, The Clash: Westway to the World) y, sobre todo, por un puñado de libros (Rastros de carmín, Rotten. No irish, no blacks, no dogs, La historia del punk, Por favor mátame). La Argentina, primer país de Latinoamérica en tener su propia movida punk (cuyo retrato parcial está documentado en el reciente Derrumbando la Casa Rosada. Mitos y leyendas de los primeros punks en la Argentina), tiene, al mismo tiempo y de manera curiosa, una responsabilidad central en esta corriente historizadora. Fue el periodista argentino Juan Carlos Kreimer, que a fines de la década del 70 estaba viviendo en Londres, el que tal vez haya escrito una de las primeras historias del movimiento, en un libro publicado en 1978 llamado Punk. La muerte joven. Y a fines del año pasado el periodista Gustavo Bove cerró momentáneamente el arco con la edición de una larga entrevista que le hiciera a McLaren durante su visita a la Argentina en mayo de 2008, titulada God save the king. El punk, queda dicho, nació con los primeros ensayos de Los Ramones en Queens y desde allí exportó su sonido a Europa. En ese pasaje fue fundamental McLaren, que vivió en Manhattan un año mientras era manager de The New York Dolls, y asistió a shows de Television, Ramones y Richard Hell. En esa experiencia se inspiró para crear una nueva estética ya de vuelta en Londres junto a su mujer Vivienne Westwood, y más tarde formar los Sex Pistols.

El trabajo de Bove capta, de manera íntima y oportuna, el pensamiento de McLaren dos años antes de que muriera en Suiza, y con él se fuera una parte esencial de la memoria del punk. A través de su relato, nos enteramos de la enorme influencia que el Mayo Francés y su viaje a los Estados Unidos tuvo en la creación del look punk (retazos, ropa de látex, cuero y vinilo, alfileres de gancho, camisetas rasgadas y leyendas que serían eslógans); de la importancia de la improvisación y las ideas repentinas a la hora de componer el único álbum de estudio de los Pistols, de diseñar su portada y los afiches de promoción, de crear para ellos un logo; de la relación amor-odio que había entre sus integrantes; del caos que fue la gira por los Estados Unidos, de cómo terminó con el grupo y de la oscura muerte de Vicious. Son apenas cien páginas, pero en cada una de ellas hay datos que completan la historia del punk conocida hasta ahora.

El movimiento estalló y se apagó en pocos años (para principios de los 80 ya le daba paso al Postpunk, el New Wave, el Rap, el Hip-hop y la World Music), pero su influencia llega hasta nuestros días. No sólo porque su sonido fue saqueado y reformulado por bandas como Joy Division, Pixies, Motorhead y Nirvana y su estética sigue presente en distintas tribus urbanas. La actitud punk está ahí cada vez que un grupo de jóvenes entusiastas sin muchos conocimientos musicales decide formar una banda y salir a tocar, e incluso en el pogo de cualquier recital. En The Filth and The Fury queda establecido que el origen de este baile espontáneo fue creado por Vicious en un recital de los Pistols cuando él era parte del público y no de la banda: no había escenario y el grupo tocaba al nivel del piso. Entonces él, sencillamente, comenzó a saltar al ritmo de la música y a empujar para poder ver mejor. Enseguida los demás lo copiaron. Y siguen haciéndolo hasta hoy.

(Publicado en la revista Quid).

Tags: Columnas de opinión propias en LA NACION y otros medios (2012 en adelante)

Fogwill en Madrid: presentación de “El último viaje”

julio 3rd, 2012 · 7 Comments

“El periodista Gustavo Mota sí lo hizo; de hecho, conseguir una entrevista con él era el objetivo principal de su viaje de Madrid a Montevideo para cubrir el festival. El escritor maldito no se lo puso fácil. Tres días anduvo Mota con Fogwill aguantando sus gritos y ataques hasta que, superada la prueba, surgió una complicidad paterno-filial que desembocó en la conversación registrada ahora en el documental Fogwill. El último viaje, la última aparición del argentino ante las cámaras, que se estrena hoy a las 19.30 horas en la Casa de América, en Madrid. ‘Con Fogwill era imposible atenerse a un guión preestablecido. Me llevó a un territorio desconocido para mí, una a una destruyó todas las armas de periodista aprendidas durante 20 años de profesión, y al final adopté un rol filial ante el símbolo del padre, esa figura a la que se ama y se odia por igual’”.

Tags: De todo un poco (literatura y misceláneas)